Vayikrá/ Levítico

Libro Vayikrá/ Levítico 1 – 5

El Zóhar procesa toda la Torah bajo un revestimiento de misterio y códigos de algo más elevado y la Kabbalah trata del estudio y entendimiento de estos códigos.

La palabra Vayikrá (ויקרא) está compuesta de cinco letras: ו Vav, י Yud, ק Kof, ר Resh y א Álef

Dos de estas letras — ק Kof y ר Resh — forman la palabra «kar» (frío), frío que se refiere al calor de un cuerpo cuando esta muerto y la muerte se refiere a la energía del Satán.

Pero este concepto de frío, también nos deja ver que no es necesario morir para enfriarnos, podemos «ser fríos con otras personas» y eso significa que hemos dejado de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos, significa que hemos olvidado tratar a otros con dignidad humana, con amor y que entonces la expresión del Alma que es el Amor, ha desaparecido.

«Estamos vivos, pero el Alma no está»

Estamos vivos pero vivimos como si no tuviésemos Alma.

Y entonces sin el Alma al timón del vehículo, ¿quién conduce?… El Satán/ EGO.  Y así empieza esta lección que nos dice que podemos eliminar el caos, pero debemos hacer un  sacrificio, debemos sacrificar nuestra consciencia del Satán.

Cual película del exorcista o cualquiera de esas películas que nos hablan de posesiones demoniacas, creemos que si no nos gira la cabeza y vomitamos líquidos verdes no estamos poseídos, pero lo cierto es que el Satán esta dentro de nosotros y vivimos bajo sus directrices hasta que no pongamos un alto definitivo y empecemos a conectarnos a la Luz voluntariamente; y voluntariamente significa tener VOLUNTAD para hacerlo, una voluntad que sabemos es difícil de alcanzar y que requiere tratar al prójimo con Amor y dignidad, como quisiéramos que nos trataran a nosotros, pero ese es otro problema que posiblemente ni si quiera reconocemos, y es que muchas veces ni si quiera nos tratamos a nosotros mismos con Amor y dignidad y si no podemos hacer eso por nosotros mucho menos esperemos poderlo hacer por otro.

«No se puede dar lo que no tenemos»

Y esta es otra prueba de que todo empieza por adentro.

Pero la mayor parte del tiempo nos rehusamos a doblegar al EGO por cosas tontas o aparentemente de vida o muerte como «la autosatisfacción egoísta» y así nos mantenemos en el campo de juego del Satán y aún peor, en plena ignorancia de las instrucciones del juego porque hay que ser sinceros al decir que no tenemos idea de lo que tratan «las leyes Universales», podríamos nombrarlas, pero ¿realmente las entendemos?… NO!, porque seguimos actuando a lo tonto, siendo reactivos y perdemos el control, por ejemplo.

La verdad es que la única forma en la que podemos liberarnos del control del Satán es emulando al Creador, comportándonos como si fuéramos Él y para eso debemos «COMPARTIR» y eso requiere dejar de pensar en nuestras necesidades egoístas y dar Luz como el Sol sale cada mañana para iluminar al mundo.

Hay algo que quizás no sabían, pero mientras estemos viviendo dentro del campo de juego el Satán, dentro de su territorio, estaremos bajo su control y no tendremos acceso al «libre albedrío» aún cuando creemos que tenemos elección, no es cierto y esa es la razón por la cual caemos una y otra vez cometiendo los mismos errores, atrayendo la misma clase de personas a nuestra vida, sufriendo los mismos problemas en diferentes escenarios… ¿lo han notado?

Requerimos actuar como Dios, estar en el campo de juego del Creador y demostrarnos a sí mismos que realmente estamos hechos a su imagen y semejanza, que tenemos un cerebro poderoso y un corazón capaz de albergar Amor Incondicional.

Un aspecto importante de la lección de Vayikrá que significa y Él llamó…, se refiere a ese llamado que así como Moshé, nosotros escuchamos recibimos constantemente pero insistimos en ignorarlo. Muchas veces somos llamados por El Creador, constantemente nos da mensajes en sueños, mediante otras personas, mediante ciertas canciones o incluso en las vallas publicitarias que encontramos en el camino al trabajo, pero no siempre las vemos o escuchamos.

No ver ni escuchar estos mensajes y señales, ES UNA SEÑAL jajaja de que necesitamos bajarle dos rayitas a nuestro EGO, reducirlo hasta que tengamos la capacidad de escuchar la voz de Dios de forma clara y fuerte!

«Y para eso es necesario hacer sacrificios»

Cuando leemos la Torah encontramos una serie de ofrendas y sacrificios que van desde granos y harinas, hasta la primera cosecha y animales de diferente tipo que debían ser degollados y quemados como ofrenda para restaurar los pecados.

Pero si insistimos en creer y entender esto de forma literal sería tan sencillo ofrendar un costal de trigo a cambio de una mentira a nuestra pareja o matar una vaca para enmendar un asesinato y todo quedaría saldado, se lo imaginan ¿podría esto realmente funcionar?

Creo que ni si quiera es necesario decir que es algo RIDÍCULO!!!

Así que veamos los códigos que cada uno de estos sacrificios u ofrendas significan en verdad…

 

El primer tipo de ofrenda es el «ganado», representa la energía de muerte y nos ayuda a eliminar la muerte de nuestra vida.

Pero recordemos, no se trata de matar una vaca, un toro o algo similar. Vayikrá nos especifica que el sacrificio del ganado se hacia al nombre de Elohim que es el lado de Juicio Severo, es decir que este sacrificio está conectado con Guevurá la Sefira o esfera del RIGOR en nuestra vida, así que se refiere a sacrificar nuestro lado destructivo, el que nos incita a la pelea, la severidad de emitir juicio sobre otros, de ejercer poder sobre otros, de buscar recibir reconocimiento y respeto a través del miedo y la intimidación, el deseo de control, de restringir a otros o limitarlos bajo nuestra fuerza.

Toda acción conlleva una reacción igual o correspondiente, es el principio de causa y efecto, una Ley Universal Inamovible que en este caso trata de explicar que todo el rigor que podamos ejercer sobre alguien más, toda la ira y el juicio siempre nos regresará de manera que es necesario «quebrantar» el espíritu de rigor excesivo en nosotros para poder conectar equilibradamente con la esfera complementaria de Guevurá, Jésed, la misericordia y la bondad, tan necesarias en nuestra vida.

Cuando las cosas buenas de cualquier clase tienen un final, la causa de dicho «final» es el Ángel de la Muerte, piensa tan solo en aquello «realmente bueno» que tienes en tu vida y piensa que gracias el excesivo rigor que ejerces, eso tan especial para ti podría llegar a su fin hoy mismo.

 

El segundo tipo de sacrificio son las ovejas y cabras, conectadas a la vos del EGO.

Nuestro EGO es la voz que nos convence de que «tenemos la razón» incluso cuando no la tenemos. El EGO nos hace sentir que somos seres de libre pensamiento, cuando en realidad somos robots que seguimos nuestro deseos egoístas. El mismo hecho de negar que tenemos EGO, por ejemplo, es una demostración del mismo EGO en completo funcionamiento.

El Satán bloquea nuestro crecimiento espiritual y es la base de todas las formas de infelicidad, por lo que sacrificar una oveja o una cabra, se refiere a dejar de escuchar esa vos que te dice «tu estas bien, tu tienes la razón» la mentalidad del «yo primero», pues aunque algunas veces si tengamos la razón, tenerla no significa pelear e imponer nuestra postura a toda costa.

 

El tercer tipo de sacrificio son las aves.

Es parte de la naturaleza humana tomar decisiones que si bien gratifican al EGO, pueden lastimar a otras personas.

Las aves representan la capacidad de desafiar la gravedad, así como pueden estar en tierra pueden levantar el vuelo y así no sólo tener una perspectiva más amplia del panorama, sino transportarse a sí mismas al otro lado del mundo si fuese necesario…

El sacrificio de las aves se refiere entonces a acceder al nuestro poder personal de trascender los límites de nuestra naturaleza animal, superar los límites impuestos por el EGO, el comportamiento egoísta y nuestro deseo de recibir para sí mismos, que no nos permiten elevar nuestro ser, nuestra la vibración, aceptando que nada es imposible, que somos más fuertes que los instintos animales que nos atan a la densidad y así conectar con la Luz.

 

El cuarto tipo de sacrificio u ofrenda son los alimentos.

Estos nos proporcionan la fortaleza para hacer nuestro trabajo diario, es la batería del cuerpo. Sin embargo cuando se trata de «alimento» no sólo nos referimos al alimento físico, sino a todo lo que dejamos entrar a nuestro sistema por los cinco sentidos. Todo a lo que nos exponemos y absorbemos forma parte del alimento del que nos nutrimos en cuerpo y alma.

«La kábbalah nos explica que comer es una gran responsabilidad»

Hay un alma en cada porción de alimento, pues todo lo creado tiene vida y origen en la misma raíz «La Luz del Creador», estos fragmentos de Alma que se encuentran en los alimentos no pueden elevarse a través de acciones propias, pues después de todo un vegetal, por ejemplo, vibra pero no puede moverse por voluntad propia…

De manera que una vez que nosotros comemos y estos alimentos forman parte de nosotros, nuestra acciones, tanto positivas como negativas, se conectan con la energía de los alimentos y permiten la transición de estos.

La persona que se alimenta de forma correcta y consciente está haciendo ofrenda de alimento, un acto de gran valor o sólo para la propia Alma sino para el Alma de los alimentos que consume.

Dentro de esta categoría, encontramos también la ofrenda de Ayuno, que consiste en  suspender la alimentación, lo cual sirve para debilitar al EGO que se encuentra instalado en el cuerpo físico, en el nivel del Alma del Néfesh.

 

El quinto tipo de ofrenda se refiere a la Sal.

En tiempos antiguos se debía incluir Sal en cada ofrenda o ritual. Un mineral muy mencionado y utilizado en todo tipo de rituales esotéricos y místicos por su gran poder de protección y purificación, entre otros.

El valor numérico de la palabra «Sal» en arameo «Mélaj» es de tres veces el Tetragramatón (Nombre de Dios de 4 letras) = 26

Es decir 3 x 26 = 78

Sal/ Mélaj = 78

Este valor se refiere, según la Kabbalah, es el valor de agua que posee el cuerpo humano 78% . Aproximadamente el 63 % de dicha agua se encuentra en el interior de las células y el resto circula en la sangre y baña los tejidos. Por otro lado, a nivel biológico, la Sal es una sustancia importante que hace circular la sangre en nuestro cuerpo a través el proceso de ósmosis.

La Sal se considera un objeto inanimado de origen mineral, lo cual indica a nivel «sod» (secreto) que nos ayuda a elevar las energías o fragmentos de Alma de los objetos inanimados.

El Zóhar nos explica al respecto que podemos elevar las almas de los animales comiéndolos o teniéndolos como mascotas, al igual que el de las plantas, su consumo o teniéndolas como acompañantes en nuestro hogar o jardín elevan sus almas. Pero cuando se refiere a los objetos inanimados, es el consumo de Sal y el uso de la misma en nuestros rituales y prácticas espirituales que permite la ascensión de este tipo de almas.

 

El sexto tipo de ofrenda se trata de las ofrendas de paz.

La cual se refiere a que la única manera de crear paz en este mundo es tratando a todos con tolerancia y respeto. Es el tipo de ofrenda más poderoso pues implica voluntad y consciencia y trae paz a los seres superiores e inferiores.

 

Un tema importante en cuanto a las ofrendas, se refiere a aquellos que figuran como líderes o guías espirituales; pues la Ley de Causa y Efecto es más estricta para aquellos que tienen una responsabilidad mayor en cuanto a la espiritualidad. De manera que el sacrificio y ofrenda para estas personas va a niveles más profundos, buscando siempre el equilibrio ideal, evitando que sea el EGO quien dirige sus acciones.

A veces, todo un grupo o generación comete la misma acción negativa (patrones repetitivos o «heredados»), lo cual indica que el Satán está haciendo un esfuerzo adicional para controlar no sólo a una sola persona sino a muchas bajo un mismo tipo de energía densa.

Si una sola persona hace algo negativo, usualmente es causado por su propio EGO; pero si muchas personas caen en el mismo patrón, se refleja una influencia mucho mayor del Satán en la que se presentan colaboradores de las huestes bajo su cargo.

«Cuando hay una masa crítica de negatividad, ésta debe ser contrarrestada con una masa crítica de energía positiva de amor y energía de compartir»

Sin dejar de lado el tipo de sacrificio u ofrenda que todos los implicados requieren realizar para elevar las vibraciones colectivas.

 

Otra nota importante respecto a la reparación de nuestras acciones por medio de las ofrendas y sacrificios, trata sobre que «NO ES SUFICIENTE» con corregir la acción negativa, dejándola de realizar, arrepintiéndonos o realizando las ofrendas adecuadas… parte de la corrección tiene que ver con «Sentir el dolor de aquellos a quienes se ha lastimado con nuestros actos».

Hago un pequeño espacio en este post para un SOD (Secreto) sobre el Satán/ EGO, que dice así…

«El habla tiene gran poder»

Si decimos que vamos a hacer algo, es mejor cumplirlo, no importa que no hayamos dicho que lo «prometemos», tan sólo con decirlo esto ya es un hecho que figura como promesa! Y no cumplir lo dicho crea un espacio metafísico entre nuestras palabras y nuestras acción incompleta.

Dado que por Ley Universal, todo vacío es morada del Satán y está destinado a ser ocupado, es importante que cumplamos lo que decimos, con el fin de evitar crear aberturas que sirvan de entrada para las energías del Satán en nuetra vida.

Y para finalizar esta primera porción del libro de Vayikrá, hablaremos sobre algunos detalles complementarios…

Nuestros sacrificios u ofrendas deben ser proporcionales con lo que podemos dar, no podemos exigirnos más de lo que en realidad y conscientemente podemos dar de sí mismos, sin embargo «NUNCA» debemos dar menos de lo que estamos capacitados para dar, esto sería como si no hubiésemos dado nada, además que denota la gran influencia de mediocridad espiritual!

El esfuerzo por elevar nuestra vibración y realizar nuestras correcciones necesarias nos impulsa al crecimiento y a la elevación de nuestra consciencia.

Recordemos que si hacemos acciones negativas con o sin intención, es completamente irrelevante, pues la Ley de Causa y Efecto se ejerce para todos por igual, con o sin consciencia incluso de que dicha ley existe.

Podemos manipular y evadir las leyes creadas por el hombre, pero no hay forma de evadir las Leyes Universales.

Y con esto terminamos esta lección, deseando podamos poner en práctica todo lo aprendido y sintonicemos con la energía disponible esta semana.

Nos vemos en el estudio de la parashá la próxima semana.

Stefanie.