Vayetsé/ Él salió…

Bereshit/Génesis 28:10 – 32:3

 

Yaakov había recibido la “bendición patriarcal”, su padre Yitsjak se la había otorgado y no había marcha atrás. Esav se había enterado de la situación y quería matarlo, mientras que Rivká sabía que el momento de separar a Esav de Yaakov había llegado, para que sus energías no hicieran corto circuito.

La interpretación en blanco y negro de la Torah, pueden decir que Yitsjak estaba decepcionado por las acciones tomadas por su hijo, que Rivká quería evitar una desgracia entre sus hijos a causa de las acciones tomadas y que Yaakov tenía temor por su vida y que no le quedaba más que huir… pero esto es solamente el sentido literal y sabemos que los códigos de la Torah van mucho más allá de lo que los ojos nos permiten ver!

La Kabbalah nos explica que el momento de iniciar la misión de vida de Yaakov dio inicio en el momento de recibir la bendición de su padre… la batuta había pasado a sus manos y no había tempo que perder. Y así como sus padres y sus abuelos antes que él, la hora de realizar su Tikún para luego continuar con la misión era inminente.

Yaakov sale de su tierra natal así como un día lo hicieron sus abuelos, pero esta vez su madre lo envía a “buscar refugio” a la casa de su tío “Laván”, de donde ella un día salió sin nada en sus manos, para ir en busca de una nueva vida al lado de aquel hombre que ni siquiera conocía, pero que era su alma gemela y se convertiría en su esposo… Yitsjak.

Yaakov tenía que partir por su propio bien, no tenía otra opción; no debido a su padre, su madre o su hermano… simplemente por él mismo. Yaakov tenía que irse por su misión de vida y por el trabajo espiritual que tenía que realizar para poder alcanzarla, de la misma forma que cada uno de nosotros tenemos que hacerlo. Y así la Torah nos enseña aquí, que hay momentos en la vida en los que tenemos que “hacer cosas” aún cuando no estemos dispuestos a hacerlas y la vida nos empieza a empujar a ello, dándonos “razones” para hacerlo y si insistimos en negarnos esas razones se convierten en motivos obligados como era el caso de Yaakov y su hermano Esav que quería matarlo.

Llega un punto en la vida en el que no tenemos otra opción que tomar la acción concreta que se requiere para dar el paso que nos lleva hacia el crecimiento…

Todas las señales aunque éstas se muestren negativas son las señales que nos muestran el camino y cuando finalmente tomamos ese camino, todo empieza a fluir gracias a la ayuda Divina.

Recordemos que Yaakov había nacido en “Isrrael” es decir que había nacido en un estado de consciencia elevando y libre de la esclavitud del EGO. Muchos pueden creer que al salir de su tierra y partir rumbo a la casa de su tío “Laván el brujo”, se refiere a que perdió ese nivel de consciencia; peeeeeero, eso nuevamente sería ver el sentido literal… así que la Kabbalah nos explica al respecto:

Yaakov era la representación de la “Columna Central”, su abuelo Avraham era la “Derecha/ Misericordia” y su padre Yitsjak la “Izquierda/ Rigor”… mientras que él era el equilibrio perfecto entre ambas. Esto lo convertía en un hombre “Justo” un “Tzadik”. Por lo tanto cuando la Torah dice que salió de Israel en realidad dice que Israel salió en él y lo acompañaría a donde quiera que fuera, su estado de consciencia elevado se expandiría.

— Israel, como hemos visto anteriormente en otras lecciones y artículos, no se refiere a la tierra o país sino a un estado de consciencia elevando que nos libera del control del EGO. —

Yaakov era el canal que bajaría este estado de consciencia al mundo físico “Maljut” para que toda la humanidad tuviera acceso a él.

Todos llevamos a los patriarcas dentro, en realidad más allá de ser hombres y mujeres de la historia, son estados de consciencia que funcionan en base al sistema de tres columnas, sistema con el cual todo ha sido creado; de manera que cada uno de nosotros poseemos estas tres columnas en nuestro interior y al conectar con la historia de Yaakov la energía disponible nos favorece a conectar con la Columna Central para poder canalizar este estado de consciencia de la misma forma que Yaakov lo logró.

Antes de continuar es necesario aclarar algo importante!!!

Estos personajes, los patriarcas y matriarcas no eran personas comunes y corrientes y sus vidas no eran tan comunes por una razón… “todos ellos son MERKABAHS (carrozas)” personas y Almas elevadas cuya función es transportar energía de un plano a otro que como seres humanos liberan y manifiestan ciertas fuerzas cósmicas y al hacerlo entonces revelan la forma en que funciona la estructura energética del Universo… lo que tiene un papel clave en el destino de la humanidad.

 

Continuando con la historia…

Yaakov sale de su tierra y en el camino se toma un descanso y duerme una siesta. Mientras dormía tiene un sueño en donde ve “una escalera” que se apoya sobre el suelo y se eleva hasta subir al cielo; y en ella ve subir y bajar Ángeles”

La Kabbalah nos explica tres códigos que se refieren a este sueño:

  1. La escalera representa el Árbol de la Vida.
  2. Los Ángeles que suben y bajan, según nos explica la Kabbalah, cada ángel tiene una función específica que no puede ser compartida, de manera que Yaakov mientras estuvo en su tierra natal tuvo ángeles que le ayudaron en el aspecto espiritual solamente, pero al salir iba a requerir ayuda adicional y por ello las energías angelicales que le acompañaban tuvieron que ser cambiadas.

Esto nos recuerda que nosotros también tenemos asistencia angelical y que podemos acudir a ella de forma más efectiva si entendemos que para cada situación hay una energía específica que puede asistirnos. La Kabbalah nos ofrece herramientas útiles y efectivas para acceder a las diferentes asistencias espirituales, como por ejemplo el Aná Bejóaj que nos conecta con Los Ángeles de cada día de la semana y los diferentes niveles del Árbol de la vida.

3. La escalera y el sueño de Yaakov, también nos explica que cuando soñamos        ascendemos a niveles superiores de consciencia que nos permiten acceder a información que nos será útil y que nos da una mejor guía para nuestra vida diaria así como para aquellos momentos importantes de la vida.


Yaakov se dirigió a Harán una ciudad cercana a Ur, ciudad natal de sus padres… en Harán buscaría a su tío Laván como su madre le había dicho.

Al llegar a Harán encontró un pozo y se acercó para calmar su sed y mientras hablaba con otros hombres que pastoreaban a sus rebaños se encontró con Rajel hija de su tío Laván quien era pastora y llegaba a sacar agua para darle de beber a sus ovejas.

(recordemos que en la parashá anterior explicamos que el agua es una señal que se relaciona con las emociones, la sabiduría, purificación y que juega un papel importante en cuanto a los temas de pareja).

Yaakov se presentó y besó la mano de Rajel y cuando lo hizo empezó a llorar porque tuvo una visión en la que pudo ver su futuro con ella. En la visión pudo apreciar que su relación sería dulce y amarga; y que ella moriría en el parto y que no serían enterrados juntos como las almas gemelas.

Esta visión era una señal clara que Yaakov elegiría evadir y el resto de la historia nos cuenta las consecuencias de ello…

Rajel llevó a Yaakov a la casa de su padre, quien lo recibió agradablemente y con aparente calidez, pero en realidad lo que buscaba eran las riquezas de Yaakov que para su sorpresa no estaban presentes, pues Yaakov había llegado con las manos vacías.

Yaakov pidió refugio y trabajo y así le fue otorgado por su tío… sin embargo desde el momento en que conoció a Rajel que era la hija menor de Laván, se había enamorado perdidamente por lo que pidió su mano a Laván, quien accedió solamente si trabajaba para él durante 7 años para obtener su mano… Así lo hizo Yaakov, pero al pasar los 7 años, Laván lo «engañó» y en vez de darle la mano de Rajel su hija menor, le entregó a Leá la mayor, escusándose de que no podía dar en matrimonio a la menor si la mayor aún no se había casado.

Pero esto era algo que claramente se había podido discutir desde un principio… ¿pero entonces por qué hasta este momento?

Aquí la Kabbalah nos explica una lección muy importante…

«Los sentidos nos engañan»

Los sentidos físicos nos inclinan siempre a los deseos de nuestra parte física, estos deseos están relacionados con lo que pertenece al mundo material «Maljut». Lo que deseamos mientras estemos inclinados a nuestro deseo de recibir para sí mismos no es lo que necesitamos o requerimos para nuestra estabilidad y crecimiento.

En este punto de la historía la kabbalah nos explica que Yaakov estaba aún inclinado a su deseo. Y como bien explicamos antes… apenas el camino para realizar su Tikún estaba empezando, por lo que aún había un largo camino que recorrer para corregirse y crecer espiritualmente para poder iniciar su misión de vida como canal para las 12 tribus.

Yaakov no estaba de acuerdo con la propuesta de Laván, quien conocía claramente el destino de Yaakov y aunque sabía que no podía impedir lo inminente, haría lo posible por retrasarlo y mientras tanto favorecerse materialmente de ello.

Laván era muy sabio a pesar de su inclinación profunda a la oscuridad en el sentido maligno de la palabra. Entendía que todos tenemos un «Mazal» que es la palabra que se refiere a nuestra «Suerte»… en hebreo este concepto no se refiere a la suerte como cuando giramos la ruleta y ganamos el premio, la suerte del tipo que se refiere al azar. El Mazal según la Kabbalah y sus códigos, en realidad es un «acrónimo» como se explica a continuación:

MaZaL (en hebreo arameo no se utilizan las vocales), de esta forma vemos que…

  • La «M», corresponde a «Makom» que significa «el lugar»
  • La «Z», corresponde a «Zman» que significa «el tiempo» y
  • La «L», corresponde a «La´asot» que significa «el hacer».

 

Así la Kabbalah explica que la suerte no es algo que pasa, sino algo que hacemos que pase y para ello tenemos que estar en el «lugar indicado, en el tiempo correcto así como estar dispuestos para hacer lo correcto» para cuando lleguen los momentos de oportunidades.

«Mazal» se traduce como suerte, pero también sabemos que proviene de la palabra «mazzal» que significa «constelación o destino» y además de esta misma palabra según la guematría, surgen dos palabras más… «Ma – Zal», que se traduce como «algo que fluye», lo que indica que «cuando algo fluye, las cosas se dan» y en pocas palabras se nos explica que las constelaciones pueden mostrar el camino y poner a nuestra disposición la energía, pero no lo determinan como un hecho inamovible; el uso de nuestro libre albedrío determinará que sea o no.


 

La explicación del Mazal es necesaria para entender las intenciones de Laván para aprovecharse de Yaakov, pues sabía que cuando un hombre esta en el lugar indicado, el momento justo y hace lo que debe hacer, el Mazal se activa y empieza a fluir. Yaakov estaba muy cerca de su alma gemela a pesar de no haberlo notado o de haberse hecho consciente de ello. El estaba cegado por su deseo «Rajel», pero Laván siendo astuto y sabio sabía que su alma gemela era «Lea» y por ello fue a quien le entregó en matrimonio para activar su Mazal y sabiendo que Yaakov aún no estaba lo suficientemente corregido y espiritualmente evolucionado, insistiría en quedarse hasta obtener a Rajel, y de esta forma al estar ya en unión genuina con Leá, su Mazal fluiría enormemente pues su vasija ya estaba en disposición de recibir en abundancia plena… Aunque Yaakov no lo supiera!

Aquí podemos ver que Laván estaba realizando en verdad una acción positiva y por el bien de Yaakov, a pesar de sus intensiones egoístas. Pero las leyes Universales funcionan de manera que siempre que seamos canal para beneficio de otros, recibiremos parte de la bendición que canalizamos. Y esta fue la razón por la cual Laván se vió enormemente beneficiado por La Luz de Yaakov y su Mazal, obteniendo grandes ganancias materiales.

Entonces…

Yaakov está casado con Leá, a pesar de que la mujer que «deseaba» era Rajel, así que insistió por su mano, por lo que Laván le pidió 7 años más de trabajo para poder tenerla como esposa. Esto le significaba a Laván 7 años más de prosperidad gratuita!!!

Yaakov accede y pasados los 7 años finalmente se casa con Rajel.

La clave aquí para entender todo este asunto, se revela cuando entendemos que los sentidos nos engañan y que esto era lo que claramente le ocurría a Yaakov con respecto a Rajel, su atracción era ciega y desmedida al punto de poder esperar y trabajar por ella incansablemente así le hubieran pedido 20 años de su vida.

Esto no quiere decir que Rajel era una mala mujer, sino que simplemente era el alma que se presentaba en la vida de Yaakov para poder realizar su Tikún de vida (corrección almática). Pero la inclinación al deseo fue más poderosa aún tomando en cuenta de que Yaakov representa la columna central de la energía. Esto nos recuerda que no importa que tan justos y rectos seamos… nuestros deseos aún juegan un papel importante y crucial en nuestra vida.

 

Esto parece un drama de novela!!! Pero recordemos el sistema de códigos de la Kabbalah, que en este caso nos explica lo siguiente:

Las hermanas Leá y Rajel representan los aspectos de:

“lo oculto y espiritual ”/ Leá

“lo revelado y material”/Rajel.

Dos aspectos espirituales que Yaakov necesitaba experimentar y comprender y que de la misma forma todos requerimos hacer en nuestro trabajo espiritual.

Exploremos un poco estos conceptos…

El aspecto de “lo revelado” se refiere al mundo de Maljut/ el mundo físico, aquí es donde nos sentimos más inclinados por el deseo, lo que juega el papel del objeto que nos motiva a esforzarnos por obtener.

La lección aquí cuando Yaakov insiste en trabajar 7 años más por Rajel a pesar de haber sido engañado, nos presenta dos aspectos espirituales.

  1. La perseverancia por no conformarnos o tirar la toalla a pesar de la decepción y esforzarnos aún más por alcanzar nuestras metas.
  2. Que aquellos deseos del mundo físico tienden a ser más poderosos para motivarnos y empujarnos a insistir hasta obtenerlos, pero no siempre son lo que necesitamos hacer.

Sin embargo la lección que tendría Yaakov a través de esta experiencia era algo que ni él ni nosotros al leer esta historia nos esperaríamos.

En cuanto al aspecto de “lo oculto” se refiere al plano espiritual, que era el papel de Leá, específicamente nos referimos al mundo espiritual de donde emana la Luz necesaria para manifestar aquello que queremos manifestar en el mundo físico y por lo tanto es el aspecto que «necesitamos» para una vida plena.

El trabajo espiritual requiere mucho más esfuerzo y determinación y tiende a no ser tan atractivo si no tenemos conocimiento y comprensión de lo que se trata y de los grandes beneficios que obtendremos al enfocar toda nuestra atención y energía en él. A primera vista, no podemos observar los beneficios que se obtendrán e incluso aveces tampoco podemos ni siquiera imaginarlos. Y en la tendencia del ser humano de inclinarse en lo atractivo del mundo físico, la mayoría de las veces nos dejamos llevar por los deseos de este plano y nos resistimos a buscar el trabajo espiritual y sus frutos.

Pero el sistema es perfecto y siempre nos guía al camino correcto y esta no fue la excepción en el caso de Yaakov.

 

Rajel la hija “menor” era el objeto del deseo material o físico de Yaakov. La Torah nos cuenta que era una mujer hermosa y muy atractiva de rostro y figura; mientras que Leá era una mujer que para algunos podía pasar desapercibida por su físico, no era espectacular a primera vista, porque su belleza era algo más profundo… sin embargo el Zóhar nos dice que en sus ojos se encontraba la profundidad de los secretos de la vida misma.

Leá era la hija mayor o la primera y con este asunto de la hermana mayor y la menor, la Torah nos deja la clave de lo que debe ocupar el primer lugar en nuestra vida y que se refiere específicamente al «aspecto espiritual» .

Yaakov tardó mucho en entender esto a pesar de la clara señal que había recibido en el mismo momento que conoció a Rajel, con aquella visión que le mostraba su vida al lado de ella. El Creador le había mostrado el resultado de aquello que sería si él elegía ese destino… su relación sería dulce y amarga, lo que claramente le decía que lo que había entre ellos no era pleno o eterno.

Sin embargo la mayoría de las veces, a pesar de las señales claras que recibimos, insistimos en ver solamente lo que queremos ver y esto nos cuesta muy caro, termina siempre siendo muy doloroso y puede costarnos la vida misma. Como fue el caso de Yaakov y Rajel.

En el proceso de vida, Leá fue la primera en darle hijos a Yaakov lo que vino a provocar una gran tensión en la vida de Rajel, quien no podía concebir. Poco a poco Yaakov se acercaba más a Leá y empezaba a entender, pero se rehusaba a soltar a Rajel, el magnetismo de lo material era muy poderoso tanto como lo espiritual en Yaakov. La vida de Rajel fue muy dolorosa, su mayor sufrimiento eran los «celos», que sabemos es una energía muy densa que nos aleja por completo de La Paz. El problema era grave porque involucraba la energía sexual y creativa y además la envidia y el odio sobre su hermana lo que hace una formula perfecta para una vida amarga a pesar de estar rodeado de tanta Luz.

Rajel, a pesar de ser una mujer muy atractiva y hermosa, no era segura de si misma y su auto estima no era saludable, lo que le provocaba muchos bloqueos en su vida espiritual.

Leá estaba destinada a ser la madre de los hijos de Yaakov, su vasija era la que estaba preparada para soportar y transformar toda La Luz de su esposo. Pero tuvo compasión de Rajel después de años de verla sufrir y ante la insistencia de Yaakov por no dejarla ir; y pidió al Creador, que el hijo que llevava en su vientre fuera una niña y que así le otorgara el milagro a Rajel para concebir al hijo que heredaría la bendición patriarcal de Yaakov y así todos lo años de sufrimiento de su hermana fueran aliviados.

La Torah nos cuenta que el primer hijo de Leá encontró en el campo raíces de «Mandrágora», una planta a la cual se le conoce por los beneficios para la fertilidad. Esa fue la señal de Leá para entender que el Creador la había escuchado y le entregó una de estas raíces a su hermana. De esta forma Rajel finalmente pudo concebir a José y finalmente tuvo participación en la formación de las 12 tribus.

Leá era una mujer integrada con todos los atributos de una mujer completa… puedo haber elegido dejar fuera de todo esto a su hermana y esta tendría una vida llena de dolor y sufrimiento por siempre. Pero fue compasiva y con el permiso del Creador alivió el sufrimiento de su hermana.


Tiempo después la historia nos cuenta que Yaakov recibe la señal de parte de Dios para salir de la tierra de Laván y regresar a Israel. Con esto, muchas cosas darían inicio y giros importantes.

Al poco tiempo de partir, sin saberlo Yaakov, Raquel había tomado los ídolos de su padre Laván, a pesar de que sabía que Yaakov tenía prohibidas las prácticas de idolatría a su gente de trabajo y familia. Laván salió en busca de ellos y los reclamó a Yaakov, este le permitió revisar todas sus pertenencias y las de su gente, asegurándole que no los llevaban con ellos, y que si así fuera, la persona que los había tomado fuera muerta por tal transgresión.

Laván revisó todo el campamento, pero Rajel excusándose por estar en su período menstrual, escondió bajo sus ropas los ídolos y estos nunca fueron encontrados.

Sin embargo, la Kabbalah nos recuerda el poder de la palabra y así fue como la visión de Yaakov de ver morir a Rajel se había activado bajo la energía de sus propias palabras y su propio decreto.

Esto es un código que nos explica que al final, todos debemos aceptar proactivamente que el deseo del EGO debe ser sacrificado a muerte sobre nuestras necesidades espirituales, así como recordar el gran poder de la palabra que puede ser capaz de afectar directamente la vida de alguien más.

Los ídolos que se mencionan en la Torah como «terafín», se dice que tenían poder de fertilidad y oráculo, además otorgaba a quien los poseyera los derechos y la herencia de todos los bienes de su dueño anterior; y por esto último Laván tenía tanto interés por recuperarlos… (recordemos que Laván era un hechicero de alto rango).

¿Pero cuáles eran los motivos de Rajel para tomar los ídolos?

Rajel sabía que faltaba un hijo para completar las 12 tribus y haciendo uso de los conocimientos de hechicería que había aprendido en su tierra natal bajo la tutela de su padre y muy a pesar de que su esposo Yaakov no compartía ni aprobaba dichas practicas, eligió tomar esta vía para garantizar la concepción del último hijo de Yaakov.

Más adelante el final de esta historia nos cuenta que no sólo Rajel muere en el parto de su último hijo sino que todo esto le costó al pueblo de Israel quedar esclavo por años en Egipto de donde posteriormente fueron liberados por Moshé.

(esto lo veremos más a fondo en unas lecciones más adelante)


De regreso a Israel…

Yaakov tenía un asunto pendiente con su hermano Esav, quien había querido matarlo y Yaakov temía por ello a su regreso a casa.

El momento cúspide de su misión es inminente y cuando esto pasa en nuestra vida, las pruebas que se presentan son las mayores!

Dijimos que Yaakov nació en Israel que es el estado de consciencia elevado y libre de EGO, sin embargo en el transcurso de su historia hemos visto que sus acciones aún tenían inclinaciones egoístas. Esto es debido a que no sólo se trata de estar rodeados de La Luz, sino de hacer que esta despierte en nosotros. Yaakov había crecido y había sido educado en un entorno de sabiduría en los caminos de La Luz del Creador. Entendía muy bien las reglas, pero el verdadero desafío era poner en práctica lo aprendido y estimular su propio despertar, así como lo habían hecho sus ancestros desde Avraham.

Hasta este punto Yaakov aún es un hombre que podemos llamar «común», aunque su nivel de consciencia sobre pasa la de cualquiera. El momento de su corrección final hacia la transformación se dió cuando regresaba a su tierra natal. Sabemos que la consciencia de Israel estaba todo el tiempo con él, pero no fue sino hasta el momento en el que salió de Harán dejando atrás toda esa negatividad de la que se había rodeado, después de trabajar muy duro para iluminarla y construir una vida y una familia propia, que el verdadero despertar le llegó.

Yaakov tenía miedo del reencuentro con su hermano, que era su contraparte energética desde que estaban el vientre de su madre. Cuando faltaba un día de camino, el Creador le habló y le indicó que debía separarse de su gente y pasar la noche en lo alto del monte.

En aquel lugar, durante toda la noche, nos dice la Torah que Yaakov tuvo una lucha contra un hombre misterioso hasta que llegó el alba, ese momento justo de la primera luz del día antes de que salga el Sol. La Kabbalah nos explica que este ser contra el que luchó Yaakov, en realidad era el Satán, su propio EGO! La lucha fue dolorosa y dejó heridas en Yaakov, pero al final salió vencedor.

Yaakov pidió a su oponente que le dijera su nombre, pero este evadió la respuesta. La kabbalah nos explica que el Satán nunca nos revelará su verdadero nombre, pues esa es la calve para que podamos encontrarle en nuestro sistema y así poderlo vencer. En esta batalla fue vencido pero sin su nombre no había sido 100% erradicado del sistema y esa es la razón por la cual el EGO sigue operando en el mudo físico. Sin embargo, la batalla para Yaakov había sido un punto clave en su evolución espiritual… el Satán supo que había sido vencido y esta acción le hizo ganar a Yaakov el cambio de su nombre que a partir de ese momento pasó de Yaakov a «Yisrael/ Israel» que significa «Lucha con Dios», porque había luchado con Dios y con los hombres y venció las batallas.

Es a partir de este momento que finalmente Yaakov se convierte en Israel y toda su descendencia oficialmente se convierte en Israelitas, a los cuales les esperaba aún mucho camino por recorrer.

A la mañana siguiente Israel se encuentra con su hermano Esav, quien lo recibió sin rencores, pues por su parte también había librado sus luchas internas alcanzando el entendimiento necesario de los acontecimientos pasados que le permitieron sanar los rencores hacia su hermano. La energía entre ambos estaba ahora en completo equilibrio.

Y con esto terminamos la lección de esta semana. Nos vemos la próxima para continuar con la parasha de «Vayishlaj» y así seguirle dando forma a estas lecciones.

Excelente semana para todos!

La Tefa.-