Vayerá/ Y apareció…

Bereshit/ Génesis 18:1 – 22:24

 

Esta Parashá nos deja una lección sobre el “Compartir”. Nos cuenta cómo Avraham siempre estaba dispuesto a dar la bienvenida a cualquier viajante y lo recibía como si fuera su honorable huésped.

Su nivel de compartir aún cuando pasaba por el dolor más grande era siempre genuino y bondadoso.

Avraham siempre estaba dispuesto a cuidar de los demás fuera cual fuere su nivel de incomodidad personal. Lo que nos enseña que cuando hacemos este tipo de esfuerzo según nuestra capacidad atraemos la fuerza de la Luz de la misericordia a nuestras vidas.

“Cada paso que damos hacia la Luz trae a la Luz dos pasos más cerca de nosotros”

El Zóhar nos dice sobre esto, que dar la bienvenida a los invitados tiene más importancia que dar la bienvenida al Creador mismo.

Aquí encontramos un código oculto que se refiere a que si podemos poner el compartir, recibir y atender a los visitantes que llegan a nuestra vida por sobre la atención al Creador, en realidad es porque tenemos la capacidad de encontrar a Dios mismo en aquellas personas y por lo tanto es al Creador a quien en realidad estamos recibiendo en nuestra vida.

El Zóhar nos dice entonces que es “imperativo dar la bienvenida a los invitados” pues esto denota un nivel de consciencia más elevado que refleja el “Amor al prójimo” que como bien sabemos es el amor a Dios mismo.

Avraham realizó un ritual cada día de su vida que consistía en bendecir y poner al servicio de Dios sus 248 huesos y segmentos óseos y sus 365 ligamentos… cada día le transmitía al cuerpo la intención de cumplir siempre en cada momento de su vida con la voluntad de Dios. De esta forma su cuerpo siempre respondía de forma activa y fortalecida cuando se trataba de realizar alguna acción positiva y por el contrario su cuerpo no respondía cuando se trataba de algo negativo.

Y así en cada momento de su vida Avraham fue un hombre que compartió y tuvo la inclinación al compartir, dar y ayudar a todos aquellos que se acercaran a él, a pesar de la enfermedad o el cansancio su voluntad siempre estuvo intacta.

El Zóhar nos recuerda que no se trata de alcanzar el nivel espiritual de Avraham, pero si se trata de observar y corregir el hecho de que casi todo lo que hacemos se fundamenta en nuestro deseo egoísta en lugar de hacerlo en conexión con El Creador.

La lección que aquí nos deja la Torah, es el darnos la oportunidad de “aspirar como mínimo a todo lo que podemos llegar a ser”…Alcanzar el nivel en el que nuestro potencial espiritual individual esté plenamente realizado!


Esta Parashá como toda la Torah tiene capas muy profundas de significados que revelan poder y bendición para nuestra vida, ofreciéndonos numerosas lecciones que provienen de la Luz misma. Un simple verso oculta y contiene una cantidad de información que puede estudiarse por años y aún así no habrá entregado todos los secretos espirituales que contiene. Por ello es que cada año realizamos el mismo estudio y vamos observando y recibiendo nuevos regalos espirituales que nos llevan al crecimiento consciente.


Es gracias a las acciones que tuvo Avraham que le permitieron conectar permanentemente con la Luz y el poder Divino que hoy nosotros también podemos gozar y acceder a esas bendiciones.

Y de esta forma Dios creó un decreto para toda la humanidad que dice:

“ la caridad libra a una persona de la muerte”

Creamos vida y nos libramos de la muerte para nosotros mismos y para nuestros seres queridos con el simple hecho de realizar un acto de caridad que nos saque de nuestra zona de confort.

Y así este capítulo nos cuenta la historia de la visita de los  tres hombres a Avraham, que en realidad eran 3 ángeles enviados por El Creador.

La Parashá comienza diciendo…

Avraham estaba sentado al calor del sol en la entrada de su tienda ubicada en las llanuras de Mambré. Ese día en particular el Sol brillaba más de lo normal y el calor era especialmente intenso. Avraham se encontraba en el tercer día después de la circuncisión (pacto), un día especialmente doloroso para quienes pasan por este procedimiento físico y espiritual.

De pronto se presentaron 3 visitantes aparentemente cansados y Avraham al verlos no dudó en levantarse a pesar de su dolor y atenderles como invitados especiales en su propia casa.

Empecemos a desentrañar los códigos…

  • La entrada de la tienda: se refiere al código que representa un portal hacia los Mundos Superiores, al cual Avraham podía acceder gracias al pacto que realizó con Dios por medio de la “Circuncisión”
  • Su tienda estaba ubicada en las llanuras de Mambré: Más adelante el Zóhar nos explica que Mambré (una especie de sobrenombre) se refiere a Yaakov, el futuro nieto de Avraham en quien finalmente se cumplió la promesa que Dios le hizo a Avraham… esto nos indica también que lo que ocurría aquel día en la vida de Avraham estaba sucediendo y afectando lo que ocurriría muchos años en el futuro; y de esta forma la Torah nos permite ver que cada acción que emitimos hoy tendrá un impacto importante ya sea positivo o negativo en el futuro, pues en realidad según nos explica la Kabbalah el tiempo no existe, es solamente una ilusión del plano físico y por lo tanto lo que vivimos hoy sucede en el presente, pasado y futuro como un todo!, pero mientras estemos atrapados en la consciencia limitada de los 5 sentidos y el tiempo, no podemos ver con claridad los efectos de las causas de hoy.

Yaakov (Javob), es el tercero y último en el linaje de esta profecía o pacto realizado con el Creador, por medio de quien finalmente se cumple dicho acuerdo. Yaakov marca el punto final pero también el inicio de un nuevo comienzo… es decir la «TRASNFORMACIÓN».

Esto consiste en el punto de climax en el que la humanidad alcanza la redención y transforma la consciencia a un estado más elevado conocido como «MASHÍAJ» o el Mesías, que no se refiere a un «hombre salvador», sino a un estado de consciencia que nos despierta en sus totalidad para poder percibir la realidad y salir del estado de esclavitud del EGO.

  • Avraham estaba sentado al calor del Sol y ese día el Sol brillaba particularmente más de lo normal: esto se refiere a que ese día en particular había mucha más Luz que emanaba de los planos superiores y con esto nos referimos a las tres Columnas del Árbol de la Vida que estaban activadas con toda su fuerza espiritual en el acontecimiento que se llevaba a cabo con Avraham…

En este punto acerca del Sol también es necesario ahondar un poco más…

La Kabbalah nos enseña que para cada aspecto de las historias hay una correspondencia codificada y en este caso cuando hablamos del Árbol de la Vida el código es así:

  1. Columna Derecha : Correspondiente al patriarca Avraham (padre), quien representa la energía dadora de la columna derecha identificada como energía de polaridad positiva (+).
  2.  Columna Izquierda: Yitzjak, hijo de Avraham, quien representa la energía receptora de la columna izquierda identificada como energía de polaridad negativa (-) .
  3. Columna Central: Yaakov, el nieto de Avraham, quien representa el aspecto que permite la revelación de La Luz en el mundo, mediante el equilibrio de la columna central identificada como energía de «resistencia». Es necesario explicar que no importaría cuanta Luz emane de la fuente ni cuanta energía de recepción exista, sin este aspecto de resistencia, La Luz simplemente no podría ser visible ni manifestada y entonces la oscuridad prevalecería.

Estos tres hombres que conformaban las 3 generaciones de un linaje que llevaría a cabo la promesa de La Luz al mundo, son un ejemplo muy claro de la forma en que opera el sistema Universal en base a «triadas», el cual indica que se requieren 3 aspectos en alineación y unicidad para poder conectar el Cielo y la Tierra, Arriba y Abajo, Adentro y Afuera!!!

Este mismo sistema abarca todo, desde los planos superiores hasta nuestro plano físico y podemos observarlo en la composición de un átomo… siendo el «protón» (+) quien representa la columna derecha, el «electrón» (-) la columna izquierda y el «neutrón» la columna central.

De manera que claramente podemos entender que toda la creación funciona en base a:  Masculino (+), Femenino (-) y la energía neutra o central que sirve de canal para equilibrar positivo y negativo.

Especificamente en el ser humano este sistema funciona de la siguiente forma:

  1. ALMA: Representada por Avraham o energía positiva (+), deseo de dar, energía de compartir, Misericordia.
  2. EGO: Representada por Yitzjak o energía negativa (-), deseo de recibir, energía de rigor.
  3. LIBRE ALBEDRÍO: Representado por Yakoov o la energía para resistir impulsos egoístas del EGO y permitir que la voluntad del Alma guíe nuestra vida.

En pocas palabras solo cuando utilizamos nuestro libre albedrío que se define como «la determinación para resistir al EGO», podemos siempre encender La Luz. Por el contrario si permitimos que el EGO controle nuestro comportamiento y gobierne nuestra vida, entonces La Luz será imperceptible, no podremos verla ni mucho menos manifestarla!!!

«La Luz del Creador siempre esta presente, pero depende de nosotros hacerla visible.»


 

Esta parashá también nos cuenta que Avraham se aseguró de que hubieran cuatro entradas a su tienda, para que los visitantes pudieran entrar desde cualquier dirección.

Pero… a qué se refiere exactamente esto?

Aquí la kabbalah nos explica que las cuatro entradas se refierne a los  cuatro puntos cardinales y la apertura que se requiere tener para permitir la entrada de las energías de los 4 elementos Norte-Tierra, Sur-Fuego, Este-Aire, Oeste-Agua, para poder integrarlos en nuestro interior y perfeccionar nuestras capacidades psíquicas, como lo hizo Avraham abriéndose al mundo espiritual creando el potencial para tener encuentros con fuerzas angelicales.

EL Zóhar nos explica que todos estamos constantemente en contacto con estas energías angelicales a diario, pero gracias a nuestros bloqueos espirituales y emocionales no podemos percibirlos y por consecuencia no aprovechamos esta energía para nuestro beneficio.

La clave para poder ver la realidad es activar los ojos de la niñez, eliminando los velos de la edad adulta que imponen el requisito de «ver para creer».

Cuanto más abiertos estamos para escuchar los mensajes, más nos hablarán los ángeles. Pero si nos cerramos a los mensajes, las opiniones y puntos de vista de quienes nos rodean en definitiva cerramos el canal que nos conecta con la sabiduría profunda y los ángeles.

Avraham estaba muy conectado con el poder de la Naturaleza y esta le asistía y aportaba energía para su beneficio.

En esta historia la Torah nos cuenta que mientras Avraham estaba descansando en la entrada de su tienda vio llegar 3 extraños a quienes recibió como invitados de honor, les ofreció refrescarse y una buena comida.

«Mientas esperaban por la comida los invitó a descansar bajo la sombra de un árbol».

El Zohar nos cuenta que este árbol poseía propiedades especiales que le permitían a Avraham saber si la persona que se presentaba era de intenciones inclinadas a La Luz o a la oscuridad, de manera que si su inclinación era positiva el árbol extendía sus ramas y le cubría del Sol, pero si su inclinación era negativa, ese retiraba sus ramas y no le prestaba sombra.

Esta lección nos aporta algo importante a nuestra vida, ya que muchas veces nos relacionamos con personas erróneas porque nos dejamos engañar por la apariencia física o superficial. Pero al aprender esto la Torah nos aporta energía para elevar nuestra consciencia y poder discernir entre las personas positivas y negativas que encontramos en nuestra vida y de esta forma proceder con sabiduría.

Avraham atendió y sirvió personalmente a sus invitados a pesar de estar en un día especialmente doloroso y agotador para él. El mensaje aquí nos explica que a menudo no logramos cumplir con nuestras responsabilidades cotidianas, mucho menos con nuestros objetivos espirituales, pues tendemos a delegar el trabajo que no nos parece «importante» a otros y nos perdemos la oportunidad de recibir bendiciones a través de las tareas pequeñas y cotidianas que son las que frecuentemente poseen La Luz más grande; como servir una taza de té a un amigo o preparar una comida para tu familia… muchas personas prefieren delegar a sus empleados estas acciones tan simples pero con tanta posibilidad de revelar luz.

El Zóhar también nos revela que los tres invitados de Avraham eran tres ángeles: «Mijael (Miguel), Rafael y Gabriel», quienes llevaban una importante misión. Y la kabbalah nos explica aquí que cada uno de ellos llevaba una tarea específica e individual, pues las energías angelicales cumplen labores específicas que no se mezclan ni se comparten, por ello existe un ángel o paquete de energía angelical para cada aspecto específico que se requiera; y de esta forma la kabbalah nos hace ver que existen infinidad de ángeles al servicio y asistencia del Creador, la Creación y la humanidad.

  1. Rafael: gobierna el poder de la sanción y ayudó a Avraham a recuperarse de la circuncisión.
  2. Mijael: llegó a informar a Sarah la esposa de Avraham, sobre que daría a luz un hijo. Mijael gobierna el Lado Derecho; toda la abundancia y las bendiciones de esta columna, por lo que su tarea es repartir dichas bendiciones a la humanidad según sus méritos.
  3. Gabriel: había llegado a destruir Sodoma y Gomorra. Él es el encargado de gobernar la energía de la Columna Izquierda y es responsable de toda la energía de Juicio en el mundo que provienen de las causas negativas y egoístas. Gabriel solamente decreta los efectos de juicio sobre dichas causas, pero quien ejecuta los decretos es el «Ángel de la Muerte».

 

Sabemos que Avraham era estéril y Sarah había atravesado ya la menopausia, por lo que no podían procrear. Sin embargo Mijael quien gobierna la misericordia, les aportó tiempo extra para poder corregir lo necesario y revertir el decreto de rigor sobre la esterilidad que ambos enfrentaban. Pues el hecho es que siempre que exista vida, existe la posibilidad de corregir e intentarlo de nuevo y «crear» algo mejor en nuestras vidas. El tiempo que Mijael les otorgó fue de un año.

En el caso de Gabriel que llevaba la correspondencia de destruir Sodoma y Gomorra, nos enseña que debemos aprender a utilizar el poder del juicio con suma exactitud sobre nosotros mismos, para destruir la corrupción y negatividad de nuestras vidas y saber cuándo alejar y sacar de nuestra vida estas energías así provengan de personas cercanas.

Mientras tanto Rafael es el conducto a través del cual la curación entra al mundo, él representa la energía de equilibrio, que no sólo alivió a Avraham de su dolor sino que salvó la vida de su sobrino Lot en la destrucción de Sodoma y Gomorra.

Avraham le suplicó a Dios que salvara a Sodoma y Gomorra a pesar de ser las ciudades de más corrupción y negatividad del mundo en ese momento. Pero Avraham entendía que a pesar de tal grado de negatividad en una persona, cada individuo que existe en el mundo posee una chispa de Dios y por lo tanto es un hijo de la Creación.

(Sodoma y Gomorra, representan los niveles mas bajos de la naturaleza humana, donde el mal se convierte en la norma y prevalecen los rasgos mas oscuros del hombre.)

Lot tenía un vínculo muy fuerte con Avraham a pesar de su elección hacia la negatividad… sus rasgos positivos aún prevalecían impidiendo que la negatividad le consumiera al 100%. La Kabbalah nos explica que Avraham se le apareció a Lot en una visión, y le avisó de los acontecimientos que se aproximaban y de lo que debía hacer cuando los tres ángeles se le presentaran para poder así acceder a su ayuda.

La capacidad  de Lot para recibir la visión e interpretar el mensaje de Avraham tuvo gran importancia para su rescate y esta lección nos habla sobre las capacidades que nosotros poseemos y que debemos fomentar en nosotros mismos empezando por afinar, escuchar y confiar en nuestra «intuicion». De igual forma la Kabbalah nos explica que:

antes de que cualquier juicio sea ejecutado en el mundo físico, «SIEMPRE» se envía una señal de aviso y se nos da la oportunidad de disminuir o anular tal decreto a través de nuestras acciones.

Estas oportunidades son enviadas por el Creador, pero raramente estamos abiertos a ellas y las pasamos por alto a causa del interés propio por lo material, la idolatría y la rutina que nos consume en el plano físico… y así caemos en el resultado inevitable del dolor y la confusión (juicio severo).

Mientras los ángeles estaban con Lot en la ciudad de Sodoma, nos cuentan cómo estos lo protegieron y lograron salvar su vida; lo que se refiere a la importancia de la protección espiritual cuando estamos en un entorno peligroso y hostil como resultado de las malas asociaciones con personas negativas.

Los ángeles ordenaron a Lot reunir a su familia para abandonar la ciudad… pero Lot dudó, su EGO lo hizo dudar. En este punto entendemos que la salvación es personal y que a pesar de que fuerzas externas se acerquen a ayudarnos, no podremos ser salvados sino nos ayudamos a nosotros mismos.

Por ello, Lot tuvo que hacer un esfuerzo espiritual muy grande para romper con los vínculos con su tierra, su hogar y para vencer los deseos negativos. Tenía que «SOLTAR» para liberarse de la energía oscura.

Los ángeles lo tomaron de la mano y lo llevaron junto a su esposa y sus dos hijas fuera de la ciudad… esto nos explica que el Cielo lo forzó a salir del peligro y esto se debió a que gracias a que había actuado de forma bondadosa con los extranjeros que lo habían visitado, esta causa noble había atribuido puntos a su favor que le ayudarían a salvarse de sí mismo mientras dudaba de su propia salvación.

La lección que nos deja la Torah es esta sección de la parashá, es que cuando nos esforzamos por crear actos positivos a pesar de que nos cueste, estamos creando un canal que luego nos permitirá recibir ayuda Divina a pesar de que insistamos en inclinarnos hacia el lado negativo.

Al final de esta sección sobre la salvación de Lot, la Torah nos cuenta que los ángeles indicaron a Lot y su familia no voltear a ver atrás… pero su esposa no obedeció y quedó convertida en una estatua de sal. El código nos revela respecto a esto, que durante la llegada de los ángeles a la casa de Lot, su esposa salió con la excusa de pedir sal a sus vecinos para servir la comida a los invitados; pero lo que en realidad pasó fue que ella acusó a Lot de recibir extranjeros en su casa, acción que era prohibida en la ciudad de Sodoma pues toda acción bondadosa era castigada.

La acción de la esposa de Lot, nunca fue revelada abiertamente, sin embrago ella llevaba la causa en su consciencia y esto no la dejo escapar de su propio efecto.

Ahora bien… No mirar atrás es una metáfora para el concepto de «SOLTAR», que es algo que nos permite crecer espiritualmente y para lo cual se requiere de:

  1. Renunciar al pasado y renunciar a los rasgos destructivos.
  2. Comprometernos con el camino espiritual y resistirnos al deseo de mirar atrás y arriesgarnos a regresar a nuestro estilo de vida previo.
  3. Resistir el deseo de la energía que gratificaba nuestro EGO cuando estábamos en un estado inferior del ser.

La tarea no es fácil pues el mundo material ejerce un gran magnetismo hacia nosotros; sin embargo debemos recordar que sin llegamos a desviarnos del camino, la energía angelical siempre esta disponible para ayudarnos a continuar en nuestro viaje hacia la ascensión, siempre que nos comprometamos sinceramente con la transformación espiritual.

La energía angelical tiene la capacidad de elevarnos y sacarnos de la confusión que la existencia terrenal ejerce sobre nosotros para que podamos tener una visión amplia y elevada.


 

Luego de salir de Sodoma, la Torah nos cuenta que Lot y sus hijas buscaron refugio en un lugar llamado «Tsoar», pero Lot sentía temor de equivocarse de nuevo y rodearse de maldad nuevamente, por lo que eligió establecer su nueva residencia en una cueva en la montaña.

Aquí hay otro código que entender…

La Kabbalah nos explica que la palabra «Tsoar» tiene su raíz en la palabra aramea «Tsaar» que se traduce como «agonía». Esta agonía se refiere al infierno que se vive en la Tierra por medio del dolor, la angustia, el tormento y sufrimiento que obtenemos como resultado de nuestras acciones negativas y exceso de materialismo. Lot entró en el infierno y experimentó su agonía correspondiente a sus malas acciones como idólatra y egoísta en Sodoma y las secuelas de dicho sufrimiento aún le acosaban en Tsoar; lo que significa que aún cuando ya hemos pasado el caos correspondiente a nuestras malas acciones, aún queda grabado en nosotros la experiencia que nos marca para dejarnos la enseñanza definitiva y asegurarnos de no olvidar lo aprendido para evitar repetir los mismos errores.

«Pero esto no es una cuestión de miedo, sino de aprendizaje»

Lot no quiso enfrentar su temor, luego de la experiencia en Sodoma, y eligió aislarse en una montaña, lo que le ocasionó caer en energía negativa por el hecho de conectar el miedo que es la ausencia de Luz. En aquella cueva tuvieron lugar dos actos incestuosos ente Lot y sus hijas, quienes sedujeron a su padre mientras este estaba en estado de embriaguez.

Este evento tuvo lugar por el hecho de que Lot no tuvo la determinación de empezar una nueva vida poniendo en práctica lo aprendido de su experiencia anterior y en vez de esto prefirió aislarse y esconderse para evitar volver a caer en negatividad.

Esto se refiere a que después de fallar, no se trata de escondernos para evitar sino de volver a intentar, pero esta vez de forma consciente y determinada hacia la inclinación al bien.

 

Las hijas de Lot representan la inclinación al mal y el comportamiento egocéntrico. El miedo de Lot abrió una grieta para la activar nuevamente los rasgos negativos a pesar de estar pasando por un período de fuerte angustia por la experiencia reciente; lo que nos advierte de no permitir caer en negatividad aún más profunda durante los períodos en los que experimentamos caos y el miedo se eleva como un último intento del EGO de no ser erradicado.

Cuando estamos afligidos prometemos cambiar con tal de recibir alivio de nuestro dolor… pero tan pronto como empieza a cesar el sufrimiento y la calma regresa, el EGO se empieza a acomodar y nos engaña de nuevo e intentará nuevamente atacarnos con el miedo para hacer que nos quedemos inmóviles y en vez de actuar hacia adelante nos frenemos con la intención de no avanzar por temor a fallar de nuevo.

El asunto del incesto entre Lot y sus dos hijas tiene un código importante de comprender. La historia describe que sus hijas lo embriagaron hasta dejarlo inconsciente, luego la mayor procedió a tener relaciones con él y le siguió la hija menor.

El incesto es una metáfora que explica las maquinaciones de nuestra propia inclinación al mal y de aquellas maldades que somos capaces de realizar. El sueño profundo en el que cae Lot se refiere a nuestro sueño o el nivel más bajo que despierta en nosotros deseos y pensamientos negativos… según la kabbalah este sueño es una referencia  a las personas que no están iluminadas y que andan dormidas por la vida viviendo una existencia superficial, carente de consciencia espiritual. Son personas que viven en automático, como robots, envueltos en la rutina y gobernados por los deseos del EGO.

Esta forma de vida es como tierra fértil para las semillas de los pensamientos negativos, estos malos pensamientos llegan a controlar el cuerpo hasta que logran manifestarse y se convierten en acciones.

Por lo tanto esta historia del incesto entre Lot y sus hijas en realidad es una descripción de cómo el mal se apodera de la mente y el corazón humano, adquiere control del cuerpo y luego nos impulsa a comportarnos de forma equivocada y dañina.


 

Regresando a la historia de Avraham y Sarah…

Luego de la destrucción de Sodoma y Gomorra, ambos viajaron a la ciudad de «Gerar» en donde Avraham tuvo temor de que su vida corriera riesgo a causa de la belleza de Sarah, que llamaba mucho la atención y despertaba el deseo de hombres poderosos e importantes; por lo que la negó como esposa por primera vez, divulgando que era su «hermana».

Aquí hay otro código:

«Gerar» se traduce como «apartar»…

Esto significa que Avraham fue a un lugar donde podía ser apartado o separado de su conexión con Dios, permitiendo la separación con su parte femenina, la cual le complementaba en «Unicidad» con Él, pues recordemos que la unión perfecta se trata de una unión compuesta entre Dios, lo femenino (Sarah) y lo masculino (Avraham).

Aquí empezamos a ver que tanto Avraham como Sarah iniciaban su viaje para corregir aquellos atributos que les impedían concebir un hijo. Y dado a que Mijael les había brindado misericordia para que durante un año tuvieran la oportunidad de mejorarse a si mismos, la tarea daba inicio en aquel viaje.

El nombre de «Sarah» representa al ser humano en un estado de rectitud en el que el EGO está muerto y el cuerpo descansa…

De manera que mientras Avraham la negara como su esposa, que significa su complemento, estaría negando la muerte de su EGO permitiendo la inclinación al mal. Sarah su compañera de vida, era en quien él podía cumplir con su Tikún (corrección) de vida… al momento en que Avraham encontrara el valor para reconocer a Sarah como su esposa y compañera a pesar del temor que esto le implicaba ante hombres poderosos, estaría adquiriendo el poder de la Muerte de la Muerte, lo que significa que al darle el lugar correspondiente a Sarah sería lograr el estado más elevado de rectitud y «COMPLETITUD» espiritual y por lo tanto erradicando su inclinación al mal y sólo hasta entonces podrían dar a Luz.

Pasa el tiempo y Avraham y Sarah aún no pueden concebir y por temor de Sarah de ser el impedimento para que la promesa De Dios se cumpliera para Avraham, esta le pide que conciba un hijo con su sirvienta Hagar. Avraham se resiste, pero finalmente accede y nace su primer hijo Yishmael, cuya madre era una sierva egipcia que servía a Sarah. Por esta razón Yishmael es la semilla y el progenitor del Islam y de todo el mundo Árabe.

Desmenucemos un poco este asunto…

La promesa era para Avraham y Sarah, que para ser cumplida debían hacerse UNO SOLO y resistir la inclinación negativa del EGO en ambos. Sarah debía conectar con la certeza de que en realidad sí era posible concebir un hijo si Dios así se lo había decretado, pero carecía de suficiente autoestima y valor propio, a pesar de ser una mujer hermosa y muy muy atractiva a su avanzada edad. En su falta de auto reconocimiento, entregó a su esposo a la negatividad.

Mientras que Avraham en su falta de valor para reconocer a Sarah como su copelemtno perfecto más su EGO elevado, accede ante la posibilidad de no ser él parte responsable del problema de no poder dar a Luz, y se entrega por completo al EGO, lo que costó la semilla que daría a la vida al enemigo jurado de «ISRAEL»… el Islam!

Finalmente y muy a pesar de los grandes errores que cometieron en el camino hacia el despertar y corrección. Sarah encuentra su poder propio y Avraham finalmente encunara el valor para complementarse con Sarah y dan a Luz a Yizjak quien es la semilla de la cual emergió Israel.

Pasaron los años y ambos hijos crecieron…

Yishmael al venir de la semilla de gran negatividad tenía tendencias idólatras fomentadas por su madre la egipcia (EGO); estas tendencias empezaban a arrastrar a Avraham, por lo que Sarah con ayuda del Creador tuvo que intervenir y le pidió a su esposo que expulsaran a Hagar y Yishmael de sus tierras. Sarah sabía que Yishmael sería incapaz de poder heredar ni una porción de la Fe en el Creador, pues su negatividad era muy poderosa, tanto que ponía en riesgo La Luz de Avraham y su hijo Yitjak.

Por qué?

Resulta que Yitsjak el hijo de la promesa de Dios para Avraham y Sarah era el representante de la energía de rigor correspondiente a la Columna Izquierda del Árbol de la Vida y si este permanecía junto a Yishmael que era 100% energía negativa del deseo «egoísta» y que además representaba la energía positiva del deseo de compartir del EGO, siempre se inclinaría a la complacencia del mismo y fomentaría dicha energía en Yitsjak, lo que era una fórmula perfecta para la oscuridad. Yishmael no tenia capacidad para volverse a La Luz, por su fuerte raíz negativa mientras que Yitzjak tenía una alta probabilidad de hacerlo.

Respetando la responsabilidad que todos tenemos de cuidar nuestra luz y no exponerla ante situaciones que puedan corromperla justo como se había dado cuando Avraham tuvo que separarse de Lot para garantizar su seguridad y supervivencia… de esta misma forma tenían que separarse de Yishmael y su madre Hagar.

La unica forma de garantizar La Luz era mantener ambos polos separados y así evitar un corto circuito entre Yishmael y Yitsjak.

La lección aquí descrita es que La Luz de nuestra alma no puede existir con el EGO, por lo que el EGO debe ser separado y eliminado para permitir que nuestra alma brille y nos guíe hacia la vida.

Otro aspecto importante que nos deja la Torah es que mientras que no logremos separarnos de los placeres y deseos egoístas seguirá existiendo separación entre los pueblos árabes e israelitas en el aspecto físico. Cuando esta separación energética en cada uno de nosotros se logre… La Paz entre los pueblos finalmente prevalecerá y las guerras llegarán a su fin.

Según nos explica el Zóhar, Avraham tuvo que experimentar 10 pruebas en su vida para corregirse y elevarse hasta alcanzar su más alto potencial. La novena prueba fue la expulsión de su hijo Yishmael y la décima fue cuando Dios le pidió sacrificar a su hijo Yitsjak.

Veamos un poco respecto a esto:

Avraham había esperado 100 años para finalmente dar a Luz con Sarah su «alma gemela» a su hijo Yitjak y luego el Creador le pide que lo sacrifique.

Esta historia nos empuja a examinar cuánto de lo que amamos estamos dispuestos a sacrificar por nuestra conexión con La Luz y lograr identificar así cuando se trata de amor verdadero o «apego». Inevitablemente la vida nos enseña que mientras más nos resistamos a las pruebas de la vida, más perdemos; pero cuanto mas damos por voluntad propia a pesar del dolor que esto nos pueda causar y nos presentamos con apertura a las pruebas de la vida con al certeza de que todo trae Luz para nuestro crecimiento… más ganaremos permanentemente!

Aquella mañana Avraham tenia gran dolor en su corazón, pero no dudó ni un instante en que Dios siempre le guiaría hacia lo mejor para su vida. Por lo que se levanto muy temprano para preparar lo que El Creador le había pedido; Avraham aceptó el desafío de forma productiva con plena seguridad de que su transformación espiritual sería el resultado final.

El mensaje que aquí se nos muestra es que muchas veces somos dejados y tendemos a postergar aquello que nos lleva hacia el crecimiento espiritual, retrasando así nuestra transformación. Sin embargo esta postergación que se siente cómoda por un corto lapso, en realidad solo aumenta el sufrimiento.

La prueba de Avraham requería «confianza y obediencia inquebrantables» pues era sin saberlo la prueba final de su vida!!!, pero recordemos también que la historia de Avraham se refiere a nuestra propia historia en cuerpo y alma, por lo que en algún punto de nuestras vidas nosotros también tendremos que enfrentar esa prueba final que requiere del toda esa determinación, confianza y certeza hacia El Creador.

Avraham llevó a su hijo hacia la montaña donde llevaría a cabo el sacrificio… el Zóhar nos cuenta que Yiztjak no era un niño, tenía suficiente edad para comprender y negarse e incluso defenderse con la suficiente fuerza si así lo hubiera elegido. Pero confió en su padre y sabía que Avraham tenía la sabiduría necesaria para elegir el bien mayor.

Avraham lo ató y elevó su brazo para efectuar las instrucciones del Creador, cuando se hizo presente un ángel que evitó el sacrificio aclarándole a ambos que solamente se trataba de una prueba de fe!

El código aquí es el siguiente:

Avraham = Columna Derecha/ energía de misericordia/ Elemento Agua

Yistjak = Columna Izquierda/ energía de rigor / Elemento Fuego

Cuando ambas Columnas fueron capaces de integrarse en armonía y perfecta voluntad activaron el poder de la Columna Central y así garantizaron la vida del futuro nieto de Avraham e hijo de Yitjak, «Yakov», quien posteriormente después de cumplir sus propios retos de vida se convertiría en «Israel» el padre de las 12 tribus.

La lección final de esta historia dice que:

La determinación y el compromiso que debemos tener con nuestro trabajo y conexión espiritual debe llevarnos hasta la acción misma. De manera que tengamos claro que las «buenas intenciones no bastan», sino que tenemos que estar dispuestos de llegar hasta el final… de esta forma, tenemos la certeza y la seguridad en lo mas profundo de nosotros que cada acción que llevemos a cabo tendría asegurado un resultado positivo.

Y con esto terminamos la parashá de la semana.

Nos vemos la próxima semana para estudiar la continuación de este capitulo en la lección de Jayei Sarah.

Feliz semana a todos.

La Tefa.-