Pinjás/ Y apartó…

(Bemidbar/Números 1:1 – 4:20)

Esta semana tenemos una parashá muuuuuy poderosa, que nos cuenta sobre «el poder de transformar el cuerpo en alma». Para empezar a comprender esto, tenemos que empezar por definir un concepto que hablando en términos espirituales nos dice que: las cosas que difieren entre sí están separadas y alejadas, mientras que las cosas que tienen afinidad y son semejantes, se encuentran unidas. Lo que nos lleva a comprender que mientras la esencia del cuerpo que es «deseo de recibir para sí mismo» no se transforme a la esencia del alma que es «deseo de comapartir», que a su vez es la misma esencia del Creador, nuestro cuerpo estará separado no sólo del alma, sino del Creador mismo y esta es la razón por la que el cuerpo muere.

La Kabbalah nos enseña que nuestro trabajo en este mundo es convertir el deseo de recibir para uno mismo en deseo de compartir, de esa manera dejamos de vivir desde el EGO (si es que a eso se le puede llamar vida) y empezamos a vivir desde el alma… También es necesario entender que la «muerte» proviene del deseo de recibir para sí mismos solamente y ese deseo nos mantiene alejados de vivir nuestra vida verdaderamente; nuestra separación de la Luz es lo que causa la muerte!

Si la gente pudiera entender que cuando actúa de forma egoísta y solamente busca satisfacer las necesidades y deseos del cuerpo está atrayendo la muerte, sólo los tontos persistirían en defender sus deseos egoístas, ya que, al seguir este aspecto de nuestra naturaleza, en realidad estamos matándonos a nosotros mismos. Lamentablemente, el destino de muerte de todos nos revela que todos somos tontos en cierta medida, dado que todos nosotros aún seguimos dejándonos llevar por nuestros deseos egoístas y de esto se trata la lección de hoy.

Nuestra lección de la historia de Pinjás, prácticamente, es que necesitamos aprender a despertar dentro de nosotros mismos el entendimiento de que debemos percibir el deseo de recibir para uno mismo de igual manera como lo hacemos sobre la muerte, porque ambas cosas son lo mismo.

Recordemos que cada lección de la Torah nos sintoniza con la energía disponible durante la semana, de manera que esta semana disponemos del poder de convertir el cuerpo en alma y transformar lo físico en espiritual.

Los kabbalistas enseñan que la historia de Pinjás trata acerca de sanación, Pinjás era conocido como un sanador porque él no reaccionaba a las circunstancias; en lugar de ellos, él pensaba antes de actuar. De manera que, para que nosotros podamos sanar, tenemos que restringir nuestra naturaleza reactiva. Sin ese cambio en nosotros, ninguna herramienta de sanación puede funcionar realmente.

El poder de la porción de Pinjás afecta directamente a cada órgano de nuestro cuerpo y por tal razón, es conocida como la parashá que sirve de antídoto contra todas las enfermedades.

El Zohar se explica en detalle todas las funciones corporales y cómo estas reaccionan ante los cortos circuitos al que sometemos al cuerpo. Y esto tiene una fuerte relación con el mes en el que nos encontramos, pues no podemos olvidar que esta porción aparece en medio del mes de Tamuz, que es el mes en el que las células de nuestro cuerpo se convierten en receptoras de las energías emocionales de resentimiento y miedos ancestralmente reprimidas, por lo cual se nos enseña que si el cuerpo va a manifestar algún tipo de malestar, es en este mes de Tamuz en donde se comienza a gestar ese mal.

Los sabios de la Kabbalah nos enseñan específicamente que a partir del 17 de Tamuz hasta el día 9 de Av, comienza un período en el que el Zeir Anpín (la zona emocional del Árbol de la Vida), constituido por las 6 Sefirot emocionales, «se apaga»; por lo tanto nuestra vasija, nuestro Maljut queda expuesta a la luz directa, pues el escudo de David se desactiva por este lapso de tiempo y es así como tanto lo positivo como lo negativo se intensifica. Las 6 Sefirot forman parte del sistema que controla el tiempo que hay entre la causa y efecto. Ellas entre otras cosas tienen la función de darnos el tiempo de rectificación de nuestras fallas; pero como se apagan durante este lapso, cada causa tiene un efecto inmediato impactando directamente sobre nuestra vida emocional y por consecuencia sobre el cuerpo físico, que corresponde al plano de manifestación o mundo físico.

«El miedo a nivel psíquico es equivalente a una cicatriz en el  cuerpo»

El cuerpo físico tiene su propio circuito eléctrico, en otras filosofías se conoce como el sistema de meridianos, lo que literalmente es como un sistema de cableado; pequeños filamentos ubicados a 5 milímetros por encima de la piel que sirven de inyectores de vitalidad. Literalmente somos generadores de energía, sin embargo, se ha detectado que donde hay una cicatriz se produce un cortocircuito, es decir esa energía que circula por nuestro cuerpo se corta cuando se topa con una cicatriz. Sabemos que aveces, es inevitable tener cicatrices en el cuerpo, sin embargo también hay cicatrices opcionales, como las cirugías estéticas, los piercing o los tatuajes. De manera que la Kabbalah nos explica que todas las cicatrices son posibles factores de depresión, porque crean una interrupción en el flujo de la energía vital. Esa es la razón por la cual en algunas corrientes de la medicina alternativa se inyectan las cicatrices como  primer método de tratamiento de una enfermedad, porque lo que se busca antes que nada es poner a circular la energía correctamente de modo de activar el proceso de homeostasis, que se trata de la inteligencia de auto curación que tienen las células corporales. el miedo  a nivel psíquico es equivalente a lo que es una cicatriz en el  cuerpo.

Y ¿Qué es lo que se inyecta en las cicatrices?… Agua, que es energéticamente el vehículo de la misericordia.

En este sentido esta porción de Pinjás es la inyección de misericordia que nos da el sistema en contra del miedo, en contra de la falta de certeza, dos factores que atraen energía de muerte. Pinjás estimula la inteligencia de curación del cuerpo para que esta se despliegue, de allí la importancia y el poder que tiene.

El estudiante de kabbalah busca tomar control de su fisicalidad, de manera que tenemos que saber que todo obedece a la consciencia y por lo tanto el proceso de auto curación también se rige por este principio. Mientras somos ignorantes de esta realidad, el proceso de homeostasis busca regularse de acuerdo a la biología natural del cuerpo, de manera que la Luz, que es la que dirige esta inteligencia está en una constante guerra contra el Ángel de la Muerte. Mientras no tomemos control de nuestra existencia en este plano, el Ángel de la muerte dirige lo que comemos, lo que bebemos y lo que le hacemos a nuestro cuerpo, porque lo único que quiere, es usarlo como una batería, hasta extraerle la vitalidad y agotarlo por completo. Y esa es la razón por la que naturalmente somos autodestructivos.

Sabemos que hay 32 senderos dentro del Árbol de la Vida y de la misma manera como la sangre circula por las arterias y estas se bloquean, así mismo la luz circula por estos 32 senderos que son arterias espirituales que también se puede bloquear.

El Zóhar explica que los “bloqueos en nuestras arterias” pueden también presentarse en otras áreas de nuestras vidas. Por ejemplo, todas nuestras relaciones son “arterias”. El dinero fluye en nuestras vidas a través de arterias metafísicas y el amor en una pareja también depende de dicho flujo arterial y la separación llega cuando estas arterias se bloquean. El Zohar también dice que lo que ocasiona enfermedades son las acciones del ser humano, es decir que el egocentrismo bloquea nuestras arterias espirituales, que luego terminarán condensándose en nuestras arterias físicas, generando enfermedades. Entonces estafar, robar, mentir, ser infiel, pelear, odiar, etc., va matando todas las áreas de nuestra vida y más grave aún, acaba con nuestra salud. Ahora esto no termina allí, cuando se juntan las millones de arterias espirituales bloqueadas que tiene la humanidad, se produce una fuerza negativa de importante magnitud que se expresa físicamente en guerras y crisis globales.

Cuando despertamos de este estado hipnótico en el que vivimos, comenzamos a ser conscientes de cada cosa que ingerimos y de cómo nos afectan los procesos emocionales. Esto en Kabbalah se llama «despertar» y se trata de que las 3 esferas del «intelecto superior» (Kéter, Jojmah y Binah) comienzan a emanar sus energías, que se traducen en deseos superiores, también conocido como el desarrollo espiritual. Sin estas 3 esferas intelectuales, estamos a merced de las emociones y si estas no están bajo nuestro control, es allí en donde se desajusta la Luz que busca aterrizar en nuestro mundo. Entendiendo este principio podemos comprender el profundo impacto que Pinjás puede hacer en nuestras vidas.

La historia de Pinjás comienza el primer día de Nisan, que fue el día en el que los hijos de Aharón murieron. Los sabios nos dicen que la intención de los hijos de Aharón era corregir la caída de Adam, ellos deseaban terminar con el sufrimiento del pueblo y terminar con la corrección del mundo, pero el problema surgió porque ellos aún no estaban listos para acercarse a tanta Luz, entonces fueron desintegrados en el acto. Sin embargo su intención altruistas reveló una Luz tan grande que Moshé y Aharón pudieron ver y entender lo sucedido. El Zohar dice que Pinjás, nieto de Aharón, se convierte en el heredero de ese canal de Luz que revelaron sus tíos, Pinjás era un alma muy elevada que tenía la capacidad de contener mucha Luz.

En la porción de la semana pasada, vimos que después de fracasar en cada intento de madecir a Moshé y el pueblo, Bilam le aconseja a Balak, enviar a las mujeres más hermosas de su reino para seducir a los hijos de Israel. La mas hermosa de las medianitas tenía como Misión seducir a Moshé. Ella era las más seductora y poderosa hechicera en las artes de la magia sexual oscura; su misión era tener relaciones sexuales con Moshé, acción que abriría por completo la protección del pueblo completo, lo que resultaría en destrucción total para ellos. Pero como Moshé era un hombre realmente humilde, su aspecto físico y su vestimenta también representaban esa humildad. En cambio Zimri, jefe de la tribu de Shimón, vestía y actuaba como un príncipe. De manera que la medianita, quien solamente había escuchado hablar de las proezas y el estatus de Moshé, creyó que el de apariencia más ostentosa y bella era Moisés… y se dirigió a él aplicando toda su fuerza seductora que era prácticamente imposible de resistir.

Es así como Zimri cedió ante la tentación y comenzó a tener relaciones sexuales  sobre el altar del templo con esta mujer. Todos fueron testigos, todo el mundo estaba paralizado y nadie sabia que hacer. Pinjás pudo ver que el acto cortó la conexión de los israelitas con la Sefirá de Yesod, lo que causó una fuga inmediata de energía y de un momento a otro el escenario era una gran orgía, que no sólo involucraba sexo entre ellos, sino otro tipo de prácticas que contaminan aún mas el poder de la energía sexual. Esto creó una abertura que permitió la filtración de la negatividad, desatándose una plaga que en cuestión de minutos mató a 24,000 personas. Cuando Pinjás entendió lo que sucedía, empuñó una lanza y aunque sabía que esto le costaría su puesto como el Kohen del pueblo, mató a Zimri y la Medianita atravesándolos con su lanza.

Fué gracias a la intervención de Pinjás que se rectificó la situación y la plaga se erradicó de inmediato.

El Zohar explica que Pinjás fue perseguido por la tribu de Shimon para matarlo, y a la vez se producía un proceso de transmigración de su alma, El alma de Pinjás fue extraída de su cuerpo y siendo reemplazada con el Alma de los hijos de Aharon. Ese es el código que se muestra al inicio de la porción que la Torá que dice:  Pinjas hijo de Eleazar e hijo de Aharón.

El alma de Pinjás era nieta de Aharon, pero al producirse el proceso de transmigración, el cuerpo de Pinjás se convierte en la vasija de los hijos de Aharón.

El l Zohar nos dice:

Dios estaba tan feliz con el acto de Pinjás, que le dio el sacerdocio eterno e hizo un pacto de paz con él.

¿Cómo es posible que Dios estuviera feliz por un asesinato?

Antes que nada, recordemos que estas historias de la Torah nunca son literales, pues se despliegan en 4 dimensiones para poder comprenderlas. El Zohar que es la mismísima Torah en su nivel más elevado de Luz, el nivel del Sod/ Secreto y nos revela que lo que Pinjás hizo fue matar a la parte impura… el combate no fue con un mortal, el combate aquí fue con el Ángel de la muerte que buscaba destruir la conexión con los hijos de Israel.

Veamos un código sobre esto: el valor numérico para la palabra hebrea «lanza» (el arma utilizada por Pinjás) es de 248, número que corresponde a los 248 órganos del cuerpo humano y las 248 palabras del rezo u oración de la Shemá.

Pinjás no mató, lo que hizo fue hacer uso de su conocimiento utilizando la combinación de los Nombres de Dios, para erradicar la contaminación de la energía sexual mal empleada en el evento con la medianita.

«Pinjás mató su propio deseo egoísta de seguir el impulso del cuerpo»

Logró mantenerse en equilibrio y la tentación no fue capaz de quebrantarlo y este acto fue lo que salvó al resto del pueblo.

Ahora bien, lo que tenemos que saber es que esta historia se está repitiendo constantemente en nuestra vida, tenemos un maestro interno que intenta guiarnos constantemente, todos tenemos sabiduría interna, pero el Ángel de la Muerte busca todos los medios posibles para silenciar su voz y distraernos de su guía. Debemos tener presente en todo momento que la negatividad está constantemente seduciéndonos a través de nuestros puntos más débiles, para impedir la correcta conectividad con nuestro Yesod o para cortar lo poco que tenemos.

Al respecto el Zohar dice:

En recompensa a su acción, Dios le dio la inmortalidad a Pinjás e hizo un pacto de paz con él, la energía de Pinjás hasta hoy en día, sirve para contrarrestar la negatividad, lo cual nos aporta paz en esta guerra que tenemos contra el Ángel de la Muerte.

Pinjás es el profeta Eliahu /Elías (אליהו) su nombre significa «mi Dios es יהוה», se sabe que Elías no murió, ¿qué le pasó?, la Torah afirma que apareció un carro de fuego con caballos de fuego y que “Elías subió en él al cielo en un torbellino”… historia que ya habíamos escuchado con Enoc.

Recordemos entonces que este combate no solo ha existido en el interior de cada uno de nosotros… sino que aún se repite a través de los años, así que la pregunta en cuestión es: Tendremos el valor de Pinjás, seremos como Zimri o a caso seremos como alguno de los 24,000 desafortunados???

Y así terminamos esta lección.