Lej Lejá/ Vete para ti…

Bereshit/ Génesis 12:1 – 17:27

 

“Vete de tu tierra, de entre tus parientes y de la casa de tu padre, a la tierra que Yo te mostrare.” (Génesis 12:1)

Esta lección empieza con estas palabras que Dios le dice a Avram que significaban no solo iniciar un viaje físico sino un viaje interno y espiritual…

¿Pero por qué o mejor preguntamos… para qué?

La Kabbalah nos dice que simplemente no podemos crecer espiritualmente si permanecemos dentro de la zona de confort y además imitando y siguiendo los pasos que alguien más nos dicta, sea nuestra propia familia, la cultura o el entorno inmediato que nos rodea; limitándonos el crecimiento por condicionarnos a hacer y ser como otros dicen que se supone que debe ser. No podemos crecer si nos quedamos solamente con lo que ya sabemos, con lo que estamos acostumbrados enrollados en la misma rutina día con día…

Una de las tareas más difíciles en el trabajo espiritual es hacer lo que la mayoría de personas no hace. Y al ser algo muy difícil es por eso que resulta muy gratificante.

Avram entendió todo eso, sabía con certeza absoluta que tenía que comprometerse consigo mismo a realizar un cambio interno y eligió con libertad, tomar el camino de la transformación. Abandonó por completo el “deseo de recibir sólo para sí mismo” y así garantizó su conexión permanente con La Luz.

Y así recibe una promesa de parte del Creador o lo que podemos entender como el efecto que obtuvo a través de su causa… entendiendo que cada uno de nuestros actos tiene una repercusión directa en quienes nos rodean, de manera que terminamos afectando al mundo para bien o mal, según nuestras acciones.

“En ti serán benditas todas las familias de la tierra”

Pues cuando cualquiera de nosotros elige sinceramente el camino hacia el viaje espiritual, trae beneficios y bendiciones a todo el mundo.

“Si cambio yo… cambia el mundo”

Romper con la vida que estamos familiarizados es tal vez lo más difícil que podamos hacer, pero superar esto es exactamente el motivo por el que obtenemos tanto beneficio a cambio.

Uno de las lecciones más importantes de esta Parashá es que el mundo está bendecido sólo como resultado del esfuerzo que los hombres hacen por abandonar sus deseos del EGO.

Veamos más profundo el código de estas palabras:

 

  • Sal de tu tierra: se refiere a nuestra basura personal, ese espacio cómodamente mediocre en la incomodidad de nuestras vidas.
  • Abandona el lugar en el que naciste: se refiere a la negatividad que vino a través de nuestra madre que es el equipaje del alma, las lecciones que no aprendimos la última vez que encarnamos.
  • La casa de tu padre: se refiere a la negatividad que vino a través de nuestro padre es decir de nuestra vida previa.

 

Solo cuando hayamos dejado estos elementos atrás, podremos ir a la tierra de dónde procede toda la Luz.

“El camino espiritual hacia la iluminación”

Aquí literalmente El Creador nos revela cómo lograr la conexión con Él de forma permanente y manifestar la Luz que está ahí en Él para nosotros.

En la Astrología kabbalística se nos enseña a identificar el Tikún y los nodos del Karma, que marcan el camino que tenemos que atender en primer lugar para poder avanzar hacia la vida que estamos destinados a tener en esta encarnación. Mientras no lo entendamos y procedamos a ello, en realidad estamos viviendo aún los pendientes de nuestra encarnación anterior y en realidad todavía no hemos empezado a vivir de verdad cómo quienes realmente somos en esta vida.

Por eso es que el Signo Solar nos indica lo que venimos a aprender o en lo que nos venimos a convertir; no nacemos siendo Virgo o Leo… en realidad nacemos con las características del signo que fuimos en la vida pasada y nos venimos a graduar del signo bajo el que nacimos influenciados.

Es como iniciar el año inscritos en primero de bachillerato, pero solamente tengo en mí, el conocimiento de un niño de sexto de primaria pero si todo marcha bien y nos esforzamos y dedicamos a estudiar, al final del año tenemos todo el conocimiento de un chico de primero de bachillerato!

¿Entienden la idea?


Otra lección importante de esta lectura es el hecho de que el dolor tiene un propósito…Toda esa incomodidad en el dolor y las pruebas de la vida nos abren a hacernos más grandes y mejores personas.

Nuestro propósito es aprender y crecer con cada error que cometamos, aprendiendo de ellos y así asegurarnos de no repetirlos.

Esta historia básicamente nos enseña la forma de salir de las ataduras de nuestro EGO y nos dice que la verdadera Luz solo se encuentra fuera de la caja en la que nos metimos y nos acostumbramos a vivir.

Y aquí la Torah menciona por primera vez el término “Tierra Prometida”, “La Tierra de Israel”, que no se refiere al país en Medio Oriente por el que Judíos y Musulmanes están en guerra. Israel es una palabra codificada en hebreo – arameo que simboliza un nivel más elevado de existencia espiritual.

De manera que el papel o misión de Avram era ser el canal para traer ese nivel elevado de consciencia al mundo físico.

Antes de logarlo su nombre era Avram y cuando trascendió las limitantes de su EGO su nombre cambió a Avraham.

Su historia es nuestra historia… cada uno de nosotros tenemos encomendada la misma misión… emprender ese viaje en camino a la espiritualidad que nos llevará al crecimiento y el aprendizaje que tendrán como consecuencia un estado más elevado de consciencia.

— Todos estamos destinados a habitar en la Tierra Prometida y por eso es que todos somos “israelitas en potencia”; ser israelita es acceder a un estado mental, un nivel de espiritualidad avanzada… significa dejar de ser reactivos, materialistas y egoístas, para convertirnos en personas profundamente privativas, espirituales y amorosas.—

Pero para alcanzar ese nivel y llegar a la Tierra Prometida debemos dejarnos salir de la tierra en que nacimos, dejar la casa de nuestro padre, desprendernos del EGO, de nuestra forma antigua y obsoleta de pensar, salir de la comodidad, de los hábitos y patrones que repetimos y que siempre nos llevan a lo mismo.

La lección de Lej Lejá como parte del libro de Bereshit/ Génesis, esta llena de secretos muy poderosos que nos ofrecen la sabiduría necesaria para cambiar nuestra vida para bien.

Podríamos creer que se trata solo de historias con enseñanzas útiles, pero si aplicamos aquello de leer entre líneas y buscar el significado profundo de las palabras aoyándonos de las herramientas de la kabbalah, nos terminamos dando cuenta que las historias de la Torah tratan de nuestra propia historia… la historia de las almas que salen de su lugar de origen y emprenden un viaje en busca del autoconocimiento para luego volver a casa habiéndose reconocido a sí mismas.

 

La Kabbalah nos explica que habitando en este plano estamos influenciados por 3 grandes fuerzas que si bien, por una parte aseguran nuestra sobre vivencia física, también nos limitan la vida misma…

Estos 3 aspectos que ejercen dominio sobre nosotros son:

 

  1. El ADN
  2. El EGO
  3. Los astros

 

Desde el momento en que nacemos, nuestro ADN nos controla y dicta la forma en que hablamos, miramos, crecemos, el color de nuestra piel, ojos y cabello, nuestros rasgos físicos, estatura e incluso el peso… toda nuestra información está presente en el ADN.

Pero eso no quiere decir que estemos destinados inamoviblemente a ser como el ADN nos dicta. Sin embargo desconocemos que esto puede ser transformado y de esa forma nos limitamos a vivir bajo la imposición de la herencia genética de nuestros padres o antepasados.

Muchas veces nos resignamos a llevar vidas defectuosas, sufriendo enfermedades hereditarias, problemas de la vista, audición, alergias y no digamos el paquete de actitudes y hábitos que nos retrasan el crecimiento.

Y ahí están los padres orgullosos buscando recibir crédito porque el niño nació igualito a él… pero realmente está consciente de lo que le heredó a su hijo y más adelante este niño será consciente de la herencia que le acreditaron?!?!

 

«Si no alteramos ese ADN, nada cambiará»

Y prácticamente estamos destinados a repetir la vida de nuestros padres incluyendo las lecciones sin aprender, los males y padecimientos incómodos y dolorosos. Y así es como vemos generación tras generación de alcohólicos, abusadores, ladrones, enfermos mentales, depresivos, etc., etc.

 

Venimos al mundo con una gran cantidad de equipaje incorporado en nuestro ADN y debe ser transformado para hacer un cambio en el mundo entero.

El objetivo en sí no es cambiar al mundo, sino que cada uno de nosotros debe asumir la responsabilidad de cambiarse a sí mismo y como consecuencia el mundo entero cambiará!

 


Se sabe que Avram era un gran astrólogo que tenía conocimiento sobre los astros y la energía que ejercen sobre nosotros, sin embrago el Creador le dijo que no debía limitarse al aspecto físico de la Astrología y los horóscopos, pues los seres humanos tenemos la capacidad de elevarnos por encima de las influencias planetarias y convertirnos en los capitanes de nuestro propio destino…

 

Sobre esto el Zóhar nos dice:

Cuando el Creador se percató del despertar y la pasión de Avram sobre el conocimiento de todo aquellos que domina y gobierna sobre las tierras habitadas del mundo, inmediatamente se reveló ante Avram y dijo: “Vete” con el fin de aprender acerca de ti mismo y perfeccionarte.

La astrología Kabbalística es un conocimiento de los planetas y las estrellas creada para servir de guía que nos muestre dónde está nuestro potencial espiritual y cómo superar nuestros bloqueos para superarlos y alcanzar nuestro propósito para que de esta forma podamos elevarnos por encima del plano astral y sus influencias.

Bajo los códigos de la Torah, la Kabbalah nos explica entonces que la historia de la emigración de Avram hacia la Tierra Prometida de Israel en realidad es una metáfora que oculta el viaje del alma cuando deja el Mundo Superior que es “la casa de nuestro Padre” e inicia su estancia en el ámbito terrestre.

El alma es una parte del Dios, una chispa de Él, por lo que nuestra alma es nuestro verdadero padre y el gobernador de nuestro cuerpo. Y ese es el secreto o código que se oculta el el nombre de este patriarca…

“Avram” que se traduce como «Padre Celestial», “Av” = “Padre” y “Ram” = “Celestial”.

De esta forma podemos entender que cuando Dios le habla a Avram, es un código que significa que Dios le está hablando a nuestra alma celestial Divina y de esta forma esta historia es la historia de todos y cada uno de nosotros… es el llamado a nuestra alma a emprender el viaje de auto descubrimiento y transformación, el viaje de liberación de nuestra alma de la envoltura del EGO.

Los sabios nos explican que antes de que el alma abandone los planos superiores promete al Creador seguir el camino espiritual y alcanzar la transformación de la material iluminándola desde el interior. Sin embargo, la atracción que ejerce la materia es muy poderosa y puede hacer que nos olvidemos del verdadero propósito por el cual encarnamos en el mundo físico.

Nuestra labor de transformación espiritual da inicio a la edad de 13 años. Este es el momento en que el poder del libre albedrío y los niveles superiores del alma se activan de manera que empezamos a comprender el concepto de causa y efecto y dejamos de estar bajo la protección total de nuestros padres.

Este es el momento en que tomamos el timón de nuestra vida y queda bajo nuestra total dirección el camino de nuestra vida, sea para bien o mal.

Para muchos a esta edad empieza el caos y aquellos sucesos que marcarán su vida por siempre…

 

La historia nos cuenta que Avram tenia 75 años cuando tuvo el llamado para salir de su tierra de nacimiento. El código que aquí se nos revela es 7 + 5 = 12, lo que indica que los primeros 12 años de nuestra vida estamos bajo el dominio de la influencia astral negativa sin la capacidad de poder transformarnos, pero al llegar al año 13 entonces tenemos la puerta abierta para elegir salir de la influencia de los 12 Signos del Zodiaco y podemos, si así lo elegimos funcionar fuera del sistema de control.

Por ello el número 13 se considera dentro de la Kabbalah un número de mucho poder, mientras que en otras culturas se ha convertido en un número temido por la ignorancia que desconoce el profundo poder que guarda y que nos aporta para la liberación de aquellas fuerzas que nos limitan.

 

El Zóhar también nos explica que de no haber seguido el llamado de salir a la auto exploracion, Avram hubiera sucumbido ante el poder de la materia pues a través de todo el conocimiento y sabiduría que había adquirido en su tierra natal, que de alguna forma guardaba similitud con la tierra de Egipto que representa la esclavitud que ejerce el EGO sobre el Alma.

— Sobre Egipto se nos explica que esta civilización había caído en la decadencia pues su gente se había entregado al orgullo y el egocentrismo al que les empujaron las prácticas de “magia prohibidas”… se sabe que muchos líderes espirituales no lograron alcanzar su propósito a lo largo de la historia pues al descender a las regiones negativas para rescatar y elevar las chispas de Luz que se encuentran atrapadas dentro, se dejaron engañar por el camino de la magia externa o material y el poder que ésta ofrece y que no todos logran resistir. —

Esto se debe a que la naturaleza humana se resiste a mirar hacia el interior para reflexionar sobre nuestros propios atributos. Los 5 sentidos y el EGO que se sintonizan en la misma frecuencia con el mundo externo nos distraen y nos engañan mientras permanezcamos amarrados al concepto de ver para creer.

 

«Avram eligió el camino de la introspección y el poder que encontró fue el de su propia magia interior»…

Accedió a la fuente de energía Divina del plano espiritual donde el poder es superior al de la materia pues la controla y la rige y no al revés como ocurre con la magia externa del mundo físico, donde se le atribuye el poder a un objeto.

 

En esta lección nos cuentan que Avram se dirigió a Egipto en su trayecto a la Tierra Prometida, el propósito era sembrar las semillas que luego darían sus frutos 5 generaciones después con la liberación del pueblo de Egipto bajo el liderazgo de Moshé.

Avram y Saraí su esposa aún no habían logrado su transformación espiritual y por un tiempo fueron presos por el Faraón, pero gracias a la tecnología de la Kabbalah logran tener control sobre él y finalmente se liberan dejando así el precedente del poder que tenemos de liberarnos del EGO que es lo que realmente representa Egipto.

 


Una vez en Israel la Torah nos cuenta que Avram tuvo problemas con su sobrino Lot… este código revela que en realidad Lot a pesar de estar en la Tierra Prometida (liberación de consciencia) había vuelto al camino de la idolatría y por lo tanto Avram le pidió se separaran pues sabía que a pesar de su crecimiento espiritual aún no había alcanzado su transformación total y podía verse afectado negativamente y tenía que ser responsable de cuidar la Luz que con tanto esfuerzo había despertado en él.

La Kabbalah nos explica que siempre que permitimos que un objeto, persona o situación externos controlen nuestro comportamiento, pensamientos o emociones, nos hemos inclinado a la idolatría y así es cómo entendemos que fácilmente podemos ser idólatras del dinero, nuestros empleos, la moda, las figuras públicas que nos influencian, los iconos culturales, nuestros padres, amigos, etc…

Avram se separa de Lot a sabiendas que de otra forma la negatividad de su sobrino ponía en riesgo la Luz de él y su familia. Lot eligió asentarse en Sodoma ciudad vecina de Gomorra, mientras que Avram eligió la tierra de Israel.

Este código revela la influencia que nuestro entorno inmediato ejerce sobre nosotros.

«Todo aquel que esté preocupado por transitar el camino de la Luz debe asociarse con personas que son sinceras es su deseo de crecer espiritualmente. Debemos ser conscientes que las influencias que nos rodean afectan inevitablemente nuestra consciencia y nuestro comportamiento, por lo que tener personas negativas en nuestra vida acaba por ejercer una influencia negativa sobre nosotros y nuestra vida así como la de nuestros más allegados».

 

“Lo similar atrae lo similar”

 

Pero dependerá de qué pese más, si la Luz o la oscuridad, para poder determinar quién atraerá con más fuerza a quién. Por ello debemos ser conscientes de nuestra estructura, saber que si nuestra Luz corre riesgo de opacarse debemos ser responsables de cuidarla y saber en qué momento es mejor guardar distancia y cerrar puertas, pues al final una Luz que se apaga aporta más oscuridad al mundo.

En esta lección la Kabbalah nos explica que “Lot” es un código que se traduce del arameo como “maldición”.

Y por eso el mensaje es que que debemos saber que las maldiciones siempre están muy cerca pero depende de nosotros dejarlas ser parte de nuestra vida o saber cuándo es el momento preciso de cerrarles la puerta, así sean situaciones o personas muy familiares a nosotros.

Saber separar las cosas y colocar a cada situación, cosa o personas en el lugar que le corresponde es muy necesario para el equilibrio y oren espiritual.

 


Por otro lado esta lección de Lej Lejá también nos habla del verdadero origen de las luchas, peleas y guerras de Oriente Medio que tienen su causa en la “religión”.

La Kabbalah nos explica que la religión ha sido utilizada para crear separación, división y conflicto en lugar de la unidad y tolerancia y por ello es que la misma Torah o Biblia a dejado de expandir su poder total a nivel de la humanidad, pues estos escritos nunca fueron creados para ser un libro religioso y al no vibrar de la misma forma que la religión sus secretos no pueden ser revelados ni aprovechados al máximo por todos… sin embrago por quienes estén fuera de las limitantes, siempre que lo busquen encontrarán!

La Torah puede ser entendida solamente fuera del contexto religioso, en donde no es limitada dentro de una caja. El objetivo de la Torah y la Kabbalah no es predicar, convertir ni convencer, sino despertar el respeto por el camino de cada persona hacia la Luz, fomentando la tolerancia, la dignidad humana y los tiempos de cada uno en el recorrido de su propio camino.

«La Kabbalah es para todos y nos revela las similitudes entre las distintas fes en lugar de enfatizar sus diferencias».

Por lo tanto prácticamente nos dicen aquí, que mientras haya religión y se continúe peleando por cuál es la mejor o verdadera, la discordia entre las tierras y los pueblos seguirá teniendo un desenlace violento. La religión debe desaparecer o bien debe surgir la tolerancia entre los hombres y sus distintas fes y creencias.

 


Más adelante la Parashá nos cuenta de una Guerra en donde Melquisedec el rey de Salem, ofreció a Avram los botines de la guerra, pero Avram se negó a tomarlos para sí mismo y en su lugar lo diezmó todo.

 

El mensaje aquí es que como bien sabemos el dinero tiene energía que puede influir en nuestra vida de formas importantes, por lo tanto debemos tener mucho cuidado de manejar dinero que venga únicamente de trabajos honestos, que haya sido ganando por medio de propósitos positivos y honorables. Por el otro lado, el dinero que proviene de fuentes negativas o ilícitas no posee Luz, sino que viene cargado de energía de muerte que atraerá oscuridad y negatividad a la vida de quien elija quedarse con este tipo de ganancias.

La riqueza será temporal pues recordemos que el EGO/ Satán manipula las líneas del tiempo para distraer nuestra consciencia y de esta forma no enlazar los efectos con sus causas.

 

La historia se acerca aún más al momento de la transformación de Avram y Saraí… en Génesis nos dice:

Avram clamó a Dios, lamentando su incapacidad para tener hijos porque había visto en las estrellas que no estaba destinado a ser padre.

El Creador explicó que todas las personas tienen ciertos juicios pendientes sobre ellas como consecuencia de acciones cometidas en esta vida o en vidas pasadas, y que estos decretos de juicio son visibles a través de la Astrología.

Sin embargo Dios le dijo también que dependía de él elevarse por encima de las influencias astrales y transformar su naturaleza interna utilizando el poder de la Luz.

 

El Zóhar nos dice al respecto:

Dios le dijo: “No mires las estrellas que están sobre tu cabeza, sino más bien observa las estrellas que están bajo tus pies”

Esto significa que El Creador le indicó a Avram salir del dominio de la influencia astral y liberarse de los secretos establecidos sobre el, elevándose sobre los astros y ejerciendo el dominio sobre ellos y de esta forma utilizar las energías disponibles a favor y no en contra.

«Cuando un hombre cambia su naturaleza interna, el mundo físico le refleja su acción».

Entonces el poder de la mente sobre la materia se activa y los juicios se anulan. Es vital que tomemos en cuenta que las posiciones de los planetas no determinan un destino irrevocable para nadie; sino que representan una realidad potencial, en casi de que no nos transformemos.

La humanidad al ser lo último creado en el 6to. día de la creación contiene a toda la creación en su interior y esto le da poder sobre la creación completa incluyendo las influencias planetarias que operan en control sobre la creación mientras nosotros no estemos dispuestos a ser responsables de ello.

Cuando Dios le hizo saber esto a Avram, lo desconecto de las influencias y configuraciones astrales de su carta natal y entonces Avram pudo elegir la transformación.

Todo decreto contra nosotros que ha sido consecuencia de nuestras acciones pasadas pueden ser eliminados solamente si antes eliminamos el rasgo negativo que es la causa original de nuestra acción equivocada.

Aquí la Kabbalah nos explica que mientras estuvieron bajo la influencia astral sus nombre eran Avram y Saraí pero luego de su transformación espiritual, cuando dejaron de estar gobernados por las limitantes de los astros lo cual implicaba ser esclavos de estas influencias; la letra “Hei” (ה) fue añadida a sus nombres cambiando de Avram a Avraham y Saraí a Sarah.

Según los sabios, el nombre arameo de una personas es un código espiritual generoso de su alma y cuando se altera el nombre de una persona alfabéticamente puede compararse con la ciencia de la ingeniería genética, en la cual el código genético de una persona se altera para reducir una predisposición genética negativa.

De esta forma cuando sus nombres fueron cambiados la totalidad de su ser se transformó y dieron a Luz a Yitzjak/ Isaac quien fue el padre de Yakov/ Jacob a quien más tarde Dios le cambió el nombre a Israel y de quien más tarde se originaron las 12 tribus del pueblo de Israel…

Todo esto es un código que poco a poco iremos desentrañando en las historias, pero para no dejar nada inconcluso les quiero adelantar que estás 12 tribus vinieron a ser los 12 aspectos positivos que liberaron las limitantes de los 12 signos del zodiaco sobre nosotros.

Cada tribu corresponde a la energía de un signo de la rueda, cada líder de las tribus es un atributo con el que estamos influenciados según el signo bajo el que hayamos nacido y que nos aporta la fuerza espiritual necesaria para romper con las ataduras y realizar así nuestra misión.

«El valor numérico del nombre Avraham es 248 que corresponde al número exacto de huesos y segmentos óseos del cuerpo humano».

Es decir que nuestra conexión con Avraham es en cuerpo y alma».

 

Y así llegamos al final de esta lección que espero les sea muy útil para aprovechar la energía disponible esta semana y para toda la vida…

 

Nos vemos la próxima semana en esta sección para estudiar la Parashá Vayerá.

 

Feliz semana a todos!

 

La Tefa.-