La Triqueta

Por: Jennifer Kelly

La cultura celta tiene una cantidad representativa de símbolos con muchísimas y  profundas connotaciones representando su cultura. Entre los que se destaca la Triqueta. Podemos encontrarla en piezas metálicas y en manuscritos iluminados como el Libro de Kells, así como en cruces celtas y losas de la época cristiana primitiva. La primera vez que vi este símbolo, creo que fue en una serie llamada “Charmed”. Siempre me causó algo de intriga saber qué significaba. Debido a mi descendencia irlandesa he empezado un camino de estudio para reconocer y honrar mis raíces, Es por eso que en este espacio he decidido compartir lo que me pareció interesante en referencia a este símbolo. 

El nombre Triqueta proviene del latín “tri-ket-ra”, que se traduce como “de tres esquinas”. A pesar de tener un origen indoeuropeo, se le ha dado numerosas interpretaciones a lo largo de los siglos; formando parte de la iconografía fundamental de los pueblos celtas, vikingos y romanos. Se han encontrado Triquetas principalmente en estelas celtas, runas vikingas, en ollas y vasijas romanas. De hecho, existe un símbolo que tiene características muy similares a las de la Triqueta: El Valknut o Símbolo de Odín, padre de todos en la mitología nórdica; y está formado por tres óvalos con los extremos en punta unidos por uno de sus extremos y rodeada por un círculo cerrado. Aunque existen sus variantes.  

En el símbolo de la Triqueta sus tres lados representan la igualdad, la infinitud y la indivisibilidad. El círculo perfecto significa eternidad. Es decir, simboliza el flujo eterno, el circuito universal que todo ser vivo cumple y su camino por los tres reinos. Representa la vida, la muerte y el renacimiento. 

El número tres para la mitología celta simboliza la fusión de tres personalidades divinas o elementos en una sola. Adquiere el significado de “el medio”, refiriéndose a la indecisión entre el bien y el mal. Esta representa la plenitud y la totalidad, como en los tríos: pasado, presente y futuro o cuerpo, mente, y espíritu. Además el número tres es el número más sagrado para la cultura celta, pues representa la perfección y el equilibrio. 

Este número ha sido una cifra recurrente en el simbolismo de diferentes culturas ancestrales alrededor de todo el mundo.. La ley de las tres peticiones es una ley ocultista que exige que cualquier petición mágica significativa debe formularse tres veces, y era estrictamente respetada en esta disciplina. El principio en el que se basa es que en la primera declaración, se alerta a la mente consciente, en la segunda entra en juego el subconsciente y en la tercera el espíritu está suficientemente comunicado con ambos niveles de conciencia, para así poder responder por sí mismo sin interferencias de las normas racionales preprogramadas.

La Triqueta es un símbolo conocido con el nombre de Trinidad Celta, que representa la triple dimensión de la igualdad, la eternidad y la indivisibilidad de todo lo que afecta al universo. Una concepción primitiva de la teoría del caos y la causalidad. Además, plasma la filosofía celta según la cual “El Todo” tiene tres niveles: físico, mental y espiritual. 

Si observamos su forma posee una línea continua, sin principio ni fin. Esto se relaciona con la fertilidad femenina, la cual tiene mucho que ver con la triple diosa celta Morrigan, también conocida como Morrigu diosa celta que simboliza la muerte y destrucción. Asimismo, la triqueta representa la vida, la muerte y el renacimiento (o reencarnación para los celtas). La creencia del druidismo de que todos los seres pueden reencarnarse en otros está especialmente ligada con la feminidad, pues la mujer adquiere el papel de dadora de vida y portadora de la muerte, de lo que se concluye que eran las dríadas (las sacerdotisas celtas y protectoras de los Bosques Sagrados) quienes se encargaban tanto de los ritos de fertilidad como de los funerales.

«Los rituales lunares están directamente relacionados con la Triqueta, así como la fertilidad y la feminidad del universo, por lo que las fases lunares son muy importantes para el druidismo ya que ellos se rigen por un calendario lunar»

A la Triqueta se le atribuye la triple dimensión de la divinidad femenina y se le relaciona con la Triple diosa lunar, que puede adoptar cualquiera de sus tres formas: doncella, madre o anciana. Es habitual encontrarse con un círculo pasando a través de los tres lazos de la triqueta simbolizando la unidad y conexión de los tres elementos.

Portar este talismán nos conecta con la energía femenina y, según la tradición popular, la Triqueta es un símbolo mágico con dones de sanación y bendición capaces de curar cualquier dolencia. Por ello, está especialmente ligado a la salud femenina y a la de los niños, que aún permanecen bajo su cuidado. Sin embargo, al igual que su significado, también podía traer la muerte si el usuario druida la convocaba. También se le atribuye el lema de “todo lo que hagas te será devuelto con el triple de fuerza”, de ahí su poder protector cuando se lleva, pues todo el mal que se pueda recibir volverá a su origen tres veces más fuerte.

Actualmente es llevada como amuleto protector, para atraer abundancia y energía, pues dicen que invoca a las fuerzas ancestrales para que el portador reciba toda la energía mágica que contiene.

En definitiva, la Triqueta Celta es un símbolo poderoso que representa las tres fuerzas de la vida que permiten que todo nazca, crezca y se regenere. Aporta cualidades de renovación, tanto físicas como espirituales. Debido a su belleza estética y su profundo simbolismo, la Triqueta es muy utilizada en el mundo de la decoración; la podemos encontrar en comunmente en joyas y tatuajes. 

Su simbología hace que su propia lectura se acomode a las creencias que más le resulten favorables a su portador, consagrándose así como algo totalmente atemporal.