Ajarei Mot/ Después de la Muerte…

Vayikrá/ Levítico 16:1 – 18:30

—Si nos acercamos aunque sea un poco al Creador, Él siempre avanzará hacia nosotros el resto del camino; pero nosotros siempre debemos dar el primer paso, esto significa despertar nuestro deseo por la Luz.—

Alcanzar esta conexión con Dios es una combinación de deseo y acción…

No podemos decir que deseamos la unidad con el Creador y luego salir a robar un banco, simplemente porque la intención no se ajusta a la acción, estaríamos viviendo de forma incongruente creando cortos circuitos en nuestra vida evitando realizar, a través de nuestros actos, dicha conexión.

Antes de que podamos tener una conexión con el Creador, primero debemos eliminar la energía negativa del EGO de nuestro ser a través de pensamientos, sentimientos y acciones positivas.

«Necesitamos enfrentar aquello que nos parece más difícil»

Nuestro Tikún, donde podemos comenzar nuestra transformación.

Si no tomamos absoluta responsabilidad por nuestras acciones (pasadas y presentes), nunca podremos cambiar nuestro destino; sin importar cuántas herramientas o técnicas espirituales usemos.

Esta parashá se lee dos veces en el año, en la semana correspondiente al mes de Tauro y en Yom Kipur , ventana cósmica en la que la energía disponible nos favorece el proceso de introspección profunda para limpiarnos espiritualmente; esto significa que en ambas ocasiones la energía es la misma y por consecuencia la oportunidad de purificación espiritual está presente en ambos casos.

En esta lección hablamos sobre el secreto de las ropas del Cohen HaGadol (Sumo Sacerdote), en donde se subraya, como ya hemos visto antes, que el código acerca de las ropas se refiere a la acción de retirar nuestras cáscaras, nuestras «ropas viejas» y vestirnos de manera adecuada para la conexión con la divinidad… Las ropa vieja es nuestra antigua forma de ser, actuar y pensar que nos conecta con el Deseo de Recibir para Sí Mismo; sin habernos cambiado estas actitudes egoístas la conexión no es posible porque no hay resonancia.

Antes de que hagamos cualquier clase de limpieza, necesitamos hacer una clara diferencia entre el bien y el mal, para poder entender y limpiarnos o purificarnos con consciencia.

Encontramos un gran secreto en esta parashá, que trata sobre el trabajo de algunas almas en este mundo, respecto a la purificación de la energía negativa sobre el mundo…

Hay personas escogidas (auto elección) para eliminar la negatividad del mundo físico y que no obstante, son contaminadas por éste y se vuelven «impuras». En otras palabras, aunque haya sido su elección enfrentar a la fuerza negativa en beneficio del bien colectivo, estas personas son tocadas por la fuerza negativa a nivel espiritual.

A estas personas se les conoce como aquellas que tienen el poder (más fuerte que otros) del «mal de ojo», esto significa que TODO LO QUE VEN ES DESTRUIDO.

Una fuerte experiencia de vida que sin duda también resulta dolorosa, pero deja una indudable lección de crecimiento.

¿Pero por qué pasa esto?…

Estas personas se auto eligen (y son pocas) porque tienen la capacidad de contener y hacerse cargo de grandes cargas de negatividad y destruirla (transformarla) de forma definitiva, evitando que continúe acrecentándose y afectando al mundo.

Son personas que pueden ser muy peligrosas si no logran equilibrarse y reconocer su propósito o misión respecto al manejo de esas grandes cantidades de negatividad. Debido a la falta de ese reconocimiento y consciencia, estas personas resultan al servicio de la oscuridad, no sólo siendo consumidos por ella, sino liberando aún más cantidades de energía destructiva. Recordemos que se trata de personas con altas capacidades de contención y manejo de negatividad; pero la consciencia determinará el rumbo que dicha energía tome.

Todos tenemos el poder del mal de ojo, así que es importante ser cuidadosos en controlar cómo funciona esto en nuestra vida, pues a menudo nos sentimos cómodos con nuestro caos y no queremos abandonar la negatividad que lo causa, debemos aprender a soltar toda nuestra negatividad y permitir que sea eliminada de nuestro interior.

Por otra parte…

Sabemos que no debemos realizar ingesta de sangre, porque nos conecta con la parte más densa y baja del alma del animal y que todas las almas poseemos; con esto nos referimos al Néfesh, el nivel de alma más básico e instintivo al que corresponde directamente el Satán o EGO. De manera que ingerir sangre adicional viene siendo como sobredosificarnos la parte densa del alma.

Los animales son encarnaciones de almas que están en procesos de evolución, el Zóhar también nos aclara que hay procesos involutivos en los que ciertos humanos requieren retroceder y encarnar como animales para realizar fuertes correcciones en la parte de su alma que responde al instinto animal, sobre todo a lo que se refiere al mal uso de nuestra energía sexual.  Dichas almas de animales, así como los seres humanos, tienen  algo que no han podido lograr, por eso siguen o regresan siendo animales, aún no han evolucionado y siguen estando en niveles bajos espiritualmente hablando.

«La carne animal puede darnos energía para realizar acciones, estas pueden ser positivas o negativas, según el tipo y nivel evolutivo y la función específica del animal, además de nuestro aporte consciente»

En relación a la encarnación como animales, esta parashá nos incluye un gran Sod (secreto) que nos acerca al tema de las almas gemelas…

La Torah nos da un mapa para lograr ese encuentro con nuestra alma gemela, pero también nos da instrucciones o parámetros específicos que debemos evitar, no sólo para procurar no echar a perder la oportunidad del encuentro, sino para procurar no buscar a nuestra pareja en lugares donde no hay Luz. Estas direcciones nos salvan de hacer conexiones destructivas y definitivamente esa clase de conexiones que nos llevarían a un retroceso importante en nuestra evolución.

Todas esta indicaciones, se refieren directamente a la intimidad que involucra el sexo y el intercambio de nuestra energía más sagrada, debido a que este tipo de intercambio implica la fusión de las almas en sí. Si bien en términos de la fragmentación de las almas la meta es la unificación en una sola «gran alma», esto requiere un orden que se rige por vibración y correspondencia de los fragmentos involucrados; pues no es lo mismo la unión entre dos fragmentos de la misma rama almática, que la unión con la mera alma gemela. Cada alma tiene un fragmento que responde y corresponde a su complemento perfecto y poco a poco en la integración de cada uno, nos vamos acercando a la gran unicidad.

Debido a que la energía sexual deja una huella a modo de programación en nuestro sistema, es necesario procurar el mejor uso y cuidado de la misma, pues una mala configuración puede bloquear por completo la oportunidad de hallar el enlace con el alma gemela. En la medida que el ser humano no posee la voluntad ni la capacidad para elevarse sobre sus impulsos más reactivos y sus deseos egoístas más bajos así va degradando la posibilidad de un encuentro con el alma gemela y así retrasando si integración con la misma y el regreso al estado del infinito del mundo entero y es así como en algunos casos en los que no se logra el entendimiento de las acciones, se requiere encarnar en un cuerpo animal en busca de la trascendencia de aquello que no se logra superar estando en un cuerpo humano… pues sería como un animal intentando vivir una vida humana, sin ser capaz de ello.

En cuanto a estos códigos, el Zóhar dice:

  • Hombre o mujer que sostenga relaciones sexuales con un animal salvaje se reencarna como murciélago.
  • Hombre o mujer que sostenga relaciones sexuales con un animal domesticado, reencarna en un animal salvaje o un cuervo.
  • El hombre que tiene relaciones sexuales con su nuera se reencarna en una mula.
  • El hombre que tiene relaciones sexuales con la madrastra, en camello.
  • El hombre que tiene relaciones sexuales con la cuñada (esposa del hermano), en una mula macho.
  • El hombre que tiene relaciones sexuales con la propia hermana, media hermana o la suegra, en una cigüeña.
  • El hombre que constantemente desea la mujer “prohibida”, “comprometida”, comete infidelidad o se acuesta con 2 mujeres o más a la vez (aunque estas no tengan compromiso o no sean prohibidas), reencarnará en un buitre blanco; lo mismo será para dos hombres que se acuestan con una mujer al mismo tiempo, aunque esta no tenga compromiso o no sea prohibida y lo mismo para aquel que se acueste con su propia madre.

 

Todo esto es solo cuando no se ha hecho Teshuvá y no se logra acceder al entendimiento de sus acciones para poder rectificar y trascender su estado de consciencia animal.

 

Y con esto terminamos la parashá de esta semana, nos vemos en la próxima.

Stefanie.