EL AYUNO COMO TECNOLOGÍA PARA EL ALMA…

Para empezar, entendamos que el tema del ayuno no es un asunto de castigo ni sacrificio u ofrenda. El ayuno es una herramienta o tecnología para el alma, ya que es por medio de esta que tenemos la oportunidad de tomar el control de nuestro cuerpo desde el Alma, quitándole toda dirección al EGO.

El ayuno es una herramienta espiritual que nos ayuda a debilitar al EGO y a hacer un proceso de introspección claro y profundo. Ayunar nos permite enfocar toda nuestra energía en un propósito mayor conectado 100% al aspecto espiritual, para luego conectar con nuestro aspecto físico/ material de forma más consciente y genuina, sin distracciones y berrinches del EGO.

«Ayunar nos permite descubrir lo que realmente es importante para nosotros»

Para muchos el ayuno pareciera ser algo sumamente contraproducente. Nos hace sentir débiles físicamente, se presentan molestias bastante incómodas como mareos, náusea, dolor, sin tomar en cuenta padecimientos obvios del hambre y sed… sobre todo si es la primera vez o es algo que no se practica habitualmente.

Pero bajo el concepto de tecnología para el alma, cuando realizamos esta práctica de forma consciente y con intención, el negarnos la comida y la bebida resulta en una herramienta que nos ayuda a romper las capas exteriores y a reconocer qué cosas son realmente importantes para nosotros.

Durante el resto del año es fácil engañarnos a nosotros mismos y creer que sabemos para qué vivimos realmente y que nuestra deliciosa comida y bebida es lo que le trae verdadera felicidad a nuestra vida… pero no es así, el alimento la mayor parte del tiempo es un enemigo, si accedemos a él desde el EGO.

¿Por qué?… porque todo lo que alimenta al cuerpo y le da placer, es alimento directo para el EGO. Y esto no quiere decir que el placer sea malo, lo dañino es dejar que el placer nos controle y nos incline al deseo egoísta de recibir para sí mismos. El placer es una gran fuente de Luz, en realidad es la forma en la que podemos acceder directamente a la Luz, pero para que esto sea real requerimos de conectar al placer desde el Alma y no desde el EGO.

«EL DESEO DEL ALMA NUNCA ES EGOÍSTA Y SIEMPRE SE INCLINA AL COMPARTIR GENUINO Y EN EL COMPARTIR SIEMPRE HAY EXPANSIÓN Y CRECIMIENTO».

De manera que cuando realizamos la práctica del ayuno como herramienta espiritual y renunciamos temporalmente y con enfoque a esas comodidades y placeres, podemos hacer una introspección más profunda. ¿Qué es lo que realmente le da significado a mi vida? ¿Qué es realmente importante para mí? ¿A dónde estoy dirigiendo mi vida?…

Cuando disfrutamos lo superficial solamente nos distraemos de lo profundo y por ello vivir en sintonía de lo superficial 24/7 resulta ser contraproducente para nuestra salud espiritual que es parte de los aspectos profundos de la vida. La clave es el equilibrio!

Al minimizar nuestros placeres físicos, las cosas que generalmente creemos que nos hacen disfrutar de la vida, nos ayuda a reordenar nuestras prioridades, a quitar lo secundario y a entender la esencia de la vida.

«DESPUÉS DE TODO LAS COMODIDADES MUNDANAS SON SÓLO UN MEDIO HACIA LA FELICIDAD, NO EL OBJETIVO Y ESO ES ALGO QUE MUCHAS VECES SE NOS OLVIDA»

Al restringir lo físico reconocemos que, en esencia, somos personas espirituales y al tener esto muy claro es más sencillo retomar lo material sin correr riesgo de que nos domine por completo. 

Tomando en cuenta la palabra «alimento» hablando espiritualmente, no solo se refiere a la comida como tal, sino a todo aquello que nos transfiere Luz por medio del placer, es necesario definir de qué nos abstenemos durante este ayuno…

  • Bañarse o lavarnos (solamente podemos lavar nuestra cara por la mañana y nuestras manos cada vez que vamos al baño).
  • Usar cremas, perfumes y cosméticos.
  • Tener relaciones sexuales.
  • Utilizar calzado de cuero (este material nos aísla de la energía de la Tierra que es requerida para ayudar a través de su magnetismo a minimizar el poder del EGO sobre nosotros).
  • Estudiar Torah, Kabbalah o cualquier fuente de Luz espiritual, porque sencillamente acceder a los secretos de los planos superiores es una actividad muy placentera.
  • Realizar actividades recreativas, sociales o laborales.

Cuando hacemos el ayuno espiritual, no solamente estamos dejando de comer sino estamos haciendo un reset en nuestro sistema diciéndole al EGO que somos nosotros quienes elegimos qué y cómo alimentarnos y que no es él quien nos controla por medio del deseo de recibir para sí mismos a través del deseo por el placer que producen los alimentos, el sexo, el uso del calzado y el baño para lavar nuestro cuerpo. En realidad cuando entendemos que por medio de estas acciones podemos conectar con la energía del sustento pleno, comprendemos que más allá de una simple acción necesaria para el cuerpo en realidad son acciones muy espirituales que crean un cableado hacia la fuente de energía plena.

¿Están listos para conectar?

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