Luna Llena en Cáncer…

Así como el 2 de Enero abrimos el año con Luna Llena en Cáncer, de la misma forma será el cierre este 22 de Diciembre, nuevamente con La Luna Llena en Cáncer. Un indicador claro de lo que se trataría la energía del año, con respecto a los temas emocionales y muchas cosas que se dejarían ver respecto a ello. El 2018 ha sido un año de mucha energía de limpieza y cambio pero sobre todo de iluminar la oscuridad.

Las Lunas Llenas son el momento de la cosecha, los finales y la revelación; mientras que el signo Cáncer es quien nos habla sobre la importancia y necesidad de hacernos cargo de nosotros mismos aprendiendo a solventar nuestras necesidades emocionales y afectivas regidas por La Luna, quien dirige todas las energías de este signo y las pone a disposición de nosotros.

Cáncer es la energía de guardar, proteger y resguardar… como una madre. Peeeero en la temporada de ser parte de los nodos del karma Cáncer aprende a elegir qué cosas guardar y resguardar y el 2018 permitió una gran mirada para darnos cuenta de aquello que hemos estado permitiendo entrar en nuestros sistema y además resguardándole dándole energía que sirvió de alimento para crear mucha toxicidad interna.

En pocas palabras, guardamos basura!

Así de fácil y la protegimos como si fuera un tesoro… pero el año termina dejando grandes lecciones que nos enseñaron cómo sacar la basura y limpiar el espacio para cosas verdaderamente significativas que valgan la pena resguardar y nutrir.

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La Luna es considerada el cuerpo celeste de nuestro mundo interior que gobierna sobre nuestras emociones, reacciones y costumbres. Por ello, impulsa nuestra intuición, emociones, carácter y los sentimientos más profundos.

La Kabbalah nos explica que La Luna representa la vasija que contiene y refleja a la Luz del Sol. Cáncer en hebreo “Sartán”, “sar” = eliminar y “tan”= caos, lo que significa que en este signo se encuentra el poder para eliminar el caos.

La última Luna Llena del año parece describir fielmente lo que ocurre para estas fechas cuando mucha gente se reúne con su familia a “celebrar” las fiestas, el final de año, el comienzo del nuevo y la llegada del solsticio de invierno. Esta es la última Luna Llena que nos da un cierre con broche de oro para concluir el año; y aunque definitivamente ya no tenemos tiempo de hacer aquello que nos propusimos hacer durante el año y que no hemos logrado realizar a estas alturas, lo que sí nos queda es la visión de dónde hemos tenido éxito y en qué situaciones no, para de esta manera poder apreciar de forma clara nuestras lecciones y detectar aquello que necesitamos corregir y mejorar.

«Una Luna llena sensible y acogedora que nos invita a experimentar el espacio interior de nosotros mismos».

Les decía que este signo hace referencia a la satisfacción de nuestras necesidades más básicas, tales como la nutrición, el territorio en el que habitamos, el hogar, la familia, el clan, las raíces ancestrales y todo aquello que de alguna manera, nos nutre, acoge, abraza, arropa y sustenta.

Es una Luna Llena en Cáncer muy importante para conectar con el tema del cuidado, tanto el que damos, el que recibimos y el que nos proporcionamos a nosotros mismos.

Es un momento ideal para tomar conciencia de nuestra madre interior, de nuestra naturaleza afectiva, de nuestra capacidad de acunar, de nutrir, de cuidar y la necesidad de sentirnos igualmente cuidados, nutridos y arropados por nosotros mismos.

Las recomendaciones para esta luna se refieren entonces a estar atentos a nuestras necesidades y darnos todo el cariño y atención que merecemos. No se trata de complacernos caprichos, sino de darnos aquello que es vital para la supervivencia, para sentirnos seguros en la vida y nutridos interiormente desde el alma. No se trata sólo del alimento físico, sino también del afecto que somos capaces de darnos, que nos reconfortará interiormente y nos facilitará el estar abiertos a nutrir y cuidar de otros y a recibir también el afecto y cuidados de otros.

Recordemos que mientras seamos capaces de abrazarnos, cuidarnos y acogernos a nosotros mismos seremos capaces también de interactuar con otros de forma saludablemente afectuosa.

Para algunos, esta interacción no es tan fácil porque amar implica abrir el corazón y esto nos hace sentir vulnerables, es por ello que Cáncer tiende a ser tímido o temeroso. (conoce más sobre el signo Cáncer «AQUÍ»). Para este signo es vital la aceptación, el sentir que forma parte de un núcleo que lo acoge, sentir que el entorno es familiar y acogedor. 

Por ello, en esta Luna llena en Cáncer, sentiremos más que nunca la necesidad de estar donde realmente nos sintamos acogidos, aceptados y abrazados, donde nos sintamos en familia, como en casa, así como de conectar con nuestras necesidades más básicas y velar por satisfacerlas. Pero no olvidemos que las Lunas Llenas son momentos de revelación!, de manera que durante su energía salen a la luz aspectos que puede que no veamos fácilmente en otro momento; esto nos invita a ver con mayor claridad todo ese alimento tóxico que en vez de nutrirnos nos daña, un alimento que no tiene nada que ver con afecto sino con patrones y hábitos que se disfrazan de afecto pero en realidad son dañinos para nuestra parte emocional y que además nos aleja de las relaciones estables, seguras y saludables.

Esta Luna nos invita a reunirnos con personas que realmente significan alimento y sacar de nuestro entorno a todas esas personas que están muy lejos de formar parte del verdadero calor de hogar en nuestras vidas. Hacernos cargo de nuestro propio cuidado afectivo también implica asegurarnos de mantener un entorno saludable. Pero no solamente se trata de personas, también se trata de hábitos, patrones y comportamientos y sobre todo, de todo aquello que ocurre en nuestro interior y que hacemos hacia nosotros mismos y hacia los otros, pero que tiene su origen en nosotros.

«La Luna Llena en Cáncer, es la Luna más Llena que hay»

Porque La Luna rige al signo de Cáncer.

La Luna nos enseña a dar y recibir y esta Luna específicamente con El Sol en Capricornio, nos invita a ver qué hemos dado, cómo y cuánto y de la misma forma a observar si en realidad sabemos recibir lo que se nos ofrece. Pues solamente en el equilibrio del dar y recibir es que encontramos una hermosa estabilidad y sustento.

Esta Luna Llena nos señala las metas para el próximo año, las aspiraciones a las que nos dirige Capricornio, pero que no estamos en disposición de alcanzar sin el alimento adecuado que nos nutra para tener las fuerzas necesarias para perseguir y manifestar.

La Luna Llena en Cáncer llega un día después del Solsticio, lo que reúne una energía muy poderosa que nos empuja hacia el soltar para volvernos a llenar. Pero se trata de soltar lo que ya no va, lo tóxico, lo doloroso, las heridas… soltar el pasado y llevarnos únicamente lo aprendido, las lecciones resueltas que nos hicieron más fuertes y con esa fortaleza dirigirnos hacia adelante con la apertura necesaria para recibir lo nuevo.

Así que nos preparamos para la recta final, empezamos a preparar todo para el nuevo año y nuestras intensiones para manifestar en el 2019, intenciones que podremos sembrar con la llegada de la primera Luna Nueva del nuevo año el 7 de Enero.

Así que me despido del 2019 con esta hermosa Luna que complementa mi energía Capricornio, recordándoles que todo objetivo es trazado por las emociones que el deseo por alcanzarnos nos despierta, pero que solamente aquellos objetivos trazados por las emociones correctas son los que logran dar frutos duraderos y dulces. Cuando luchamos por deseos dictados por nuestro egoísmo resultamos heridos y herimos a otros y por ello la importancia de llevar una buena e inteligente vida emocional nos proporciona una vida equilibrada.

Los invito a darle una última mirada a lo que fue en este año 2018 y dedicar un tiempo justo para terminar de aprender de todo aquello que no fue muy agradable. Agradezcamos porque hoy en esta Luna Llena en Cáncer somos más grandes y fuertes que cuando fue la Primera Luna Llena del año. Agradezcamos lo aprendido, lo vivido, lo disfrutado y lo llorado y no olvidemos que una idea infusionada con los sentimientos adecuados puede convertirse en la construcción más grande que podamos crear, pero que de la misma forma si elegimos inyectar nuestras ideas sentimientos negativos, seremos capaces de destruir en vez de construir.

Feliz Luna Llena.

La Tefa.-

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