Vesot HaBrajá/ Y esta es la bendición…

Libro Devarim/ Deuteronomio 33:1 – 34:12 

Los Maestros Kabbalístas enseñan sobre lo “significativo y lo insignificante” de la vida y cómo la naturaleza humana gobernada por el EGO nos hace cambiar las prioridades poniéndolo todo de cabeza, obteniendo resultados de desastrosos. El problema es que no prestamos nuestra atención a las cosas que “de verdad importan”, pero le damos toda nuestra atención a todo aquello que es insignificante y que no tiene un valor que sume a nuestra vida. Esto resulta un factor muy dañino para nuestra vida espiritual que fácilmente pasa a ser algo de segundo plano a lo que tal ves le logramos dedicar el tiempo que nos sobra, si es que nos sobra…

La vida se convierte en un hacer por hacer, invertimos tiempo en un sin fin de asuntos que al final si tuviéramos la sabiduría de detenernos a observar podríamos ver que no nos llevaron a nada significativo.

La Torah ha tratado desde siempre hacernos ver esto, pero es tan sencillo que no le damos la importancia necesaria!!… Es increíble como la mente humana nos hace creer que las cosas grandes tienen que ser muy complicadas para que resulten ciertas, cuando la verdad es que en la sencillez de lo simple radica el poder de la grandeza.

Damos inicio al estudio de la última Parashá de la Torah mencionando lo anterior, ya que es de primera importancia que aprendamos a corregir el orden de nuestras prioridades para dejar de malgastar nuestra energía enfocándonos en aquello que sólo nos desgasta y nos quita tiempo de vida para vivir de verdad.

El estudio de la Torah es algo que ha sido poco apreciado, somos pocos los que hemos encontrado el gran valor en realizar este esfuerzo y hacer tiempo y espacio en nuestras rutinas de vida para incorporarlo y luego aplicar la sabiduría que de ella emana.

El ser humano es un ser de hábitos y por lo general de “malos hábitos”, y cuando algo se convierte en un hábito, significa que empezamos a hacerlo en automático y dejamos de pensar en por qué lo hacemos, se vuelve parte de nosotros… pero dejamos de ser conscientes al llevar a cabo la acción.

«La pérdida de consciencia nos desconecta de la esencia del resultado de la acción y aunque podríamos conseguir resultados en el aspecto material perdemos los resultados importantes en el aspecto espiritual».

El estudio de la Torah nos ofrece una porción semanal que nos ayuda a desconectarnos de la forma rutinaria de hacer las cosas, cada semana recibimos una carga energética diferente que nos mantiene despiertos y conscientes de manera que los hábitos dejen de ser acciones automatizadas y se conviertan en acciones conscientes. 

¿Para qué?… para poder iluminar la materia por medio de cada una de las acciones que llevamos a cabo en este mundo. Tenemos la oportunidad de revelar Luz con cada acción que emitimos pero la clave para que esto sea así es que las acciones sean realizada de manera «consciente» sabiendo claramente la intención y el propósito de por qué hacemos lo que hacemos.

Por eso cuando nos decidimos por estudiar la Torah, esto no puede llegar a convertirse en un hábito automático, cada momento en el que entremos en contacto con las escrituras debería ser un momento de consciencia plena para que por medio de nuestro estudio realmente revelemos Luz al mundo y de esta forma no desperdiciar una de las revelaciones más grandes de Luz que podamos conseguir por medio de conocer, entender y aplicar los secretos de la Torah que nos revela la Kabbalah y todas sus herramientas. 

Así que les recuerdo de nuevo el por qué de corregir nuestro sistema de prioridades y evaluar si realmente lo estamos haciendo de la forma correcta.

Este último capítulo nos presenta un aspecto importante en relación a los hijos de Yaakov quienes son los lideres de las 12 tribus. Veamos algunos de ellos…

  • Sobre Yosef y el mal de ojo:

Él no tuvo miedo y al ver que el ojo maligno se posaría sobre su madre Rajel no dudó en cubrirla con su propio cuerpo, a lo que Dios respondió: “cuando un ojo maligno se acerca a tus hijos y a los Míos, tu madre los cubrirá. Tú cubriste a tu madre y tú madre te cubrirá”

La protección para ambos fue absoluta!

Aquí la Torah nos cuenta sobre la importancia de conocer y aprender a protegernos del mal de ojo (dedicare un post solo para este tema), pues aunque no lo creamos es una energía muy poderosa y maligna que tiene la capacidad de acabar con la vida de alguien antes del tiempo que le corresponde y sin saberlo mucha gente en el mundo es víctima de ello; incluso quizás tu que lees esto (Dios no lo quiera), sufras de un mal o enfermedad grave que no entiendes por qué adquiriste sin saber que es el resultado del mal de ojo.

“El mal de ojo es tan potente que se antepone ante la Ley de Causa y Efecto, de manera que podemos ser afectados por él incluso si NO hemos cometido causa alguna para atraerlo”

De aquí aprendemos entonces que es necesario ser conscientes de nuestros pensamientos y la energía que emitimos por medio de ellos a través de nuestros ojos, de manera que evitamos atraer cualquier mala energía de vuelta a nosotros y de igual forma aprendemos a protegernos de sí mismos y a su vez protegemos a nuestros seres queridos del efecto de esta energía tan destructiva.

El mal de ojo y mal de lengua están íntimamente conectados, cosa que tenemos que tener siempre presente. 

  • Sobre Zevulún y Yisajar y el acuerdo de los bienes espirituales y materiales: 

Aquí se nos explica que tenemos una elección importante en este mundo, que consiste en que podemos elegir estar entre los que hacen más trabajo espiritual o aportar nuestro dinero para ayudar a sustentar a aquellos que dedican su vida al trabajo espiritual.

Esto es lo que nos dice el pacto que Yisajar y Zevulún, quienes eran dos hermanos muy unidos así como muy diferentes. Yisajar era un hombre muy espiritual que dedicaba su tiempo a entender y compartir la sabiduría de los secretos del Cielo; mientras que Zevulún era un gran comerciante, fuerte y diestro para el trabajo físico y el transporte marítimo… ambos hicieron el pacto de que compartirían y dividirían los beneficios físicos y espirituales en partes iguales.

De esta forma Zevulún se dedicaría a trabajar todo el tiempo y se haría cargo de que ningún bien material le hiciera falta a su hermano, mientras que Yisajar haría el trabajo espiritual todo el tiempo y se aseguraría de que a su hermano nunca le faltara el sustento espiritual necesario para su vida.

Viéndolo objetivamente la Kabbalah nos explica que entre ambos el mayor beneficiado era Zevulún, pues recibía una bendición adicional al momento de hacer un gran esfuerzo físico y aún así a pesar del peso del cansancio entregaba la parte que le correspondía a su hermano Yisajar. Sabemos que romper con las limitantes del mundo físico atrae grandes méritos pues estamos venciendo al EGO y eso significa que iluminamos la materia que también es un gran trabajo espiritual.

Eso no quiere decir que Yisajar no realizaba grandes esfuerzos por vencer al EGO y romper con la limitantes que nos bloquean ante la sabiduría. Pero es bien sabido que aquel que realiza trabajos espiritual constante, se encuentra muy cercano a La Luz que le alimenta de forma energética y le brinda la fuerza y resistencia necesaria que obtenemos comúnmente a través del descanso y alimento.

Viéndolo desde este punto de vista Yisajar no padecía del cansancio físico que Zevulún tenía que soportar y por ello Zevulún tenía que realizar esfuerzos extra para poder cumplir con su parte del acuerdo.

«De esto aprendemos que quien sostiene a un estudiante de la Torah que dedica su vida a ello, recibe bendiciones del Cielo y la Tierra».

  • Sobre Gad y las oportunidades que se pierden:

La Kabbalah nos explica que cuando el mundo fue creado la energía de Gad controlaba el mes de Capricornio pero al errar de manera negativa la energía del Mashiaj/ Mesías que estaba originalmente en el mes de Capricornio se transfirió a Acuario. 

Esto nos explica que debemos ser constantemente conscientes de nuestros actos y evitar así cometer errores que nos cuesten grandes oportunidades.

  • Sobre Dan y poder elegir entre lo positivo y negativo:

El nombre de «Dan» significa “Juicio” y su energía controla el mes de Escorpio. Normalmente este mes es un periodo de juicio muy fuerte pero de igual forma el “Séfer Yetziráh” (Libro de la Formación) nos explica que este mes también está conectado a la energía del Mashiaj/ Mesías.

Esto significa que podemos siempre  elegir ser parte de la negatividad o ser espirituales y superar nuestra naturaleza egoísta y destructiva.

  • Sobre Neftalí y la apreciación:

Esta lección nos dice que la única forma de llegar a estar satisfechos verdaderamente es “cuando apreciamos todo lo que tenemos”, sea mucho o poco, la apreciación es necesaria pues cuando nos ocupamos por preocuparnos por lo que no tenemos empezamos a perder la apreciación y cuando la perdemos no sólo perdemos lo que tenemos sino que también evitamos que vengan a nosotros bendiciones futuras.

  • Sobre Asher y el peligro de ser complaciente:

Este mensaje es Demasiado importante pues habla de cómo algo que parece bueno resulta ser muy dañino y con esto se refiere a “la complacencia”.

Aquí se nos explica que complacer a otros no es necesariamente algo bueno. Esta característica aparentemente positiva a menudo tiene resultados muy negativos.

¿Por qué?

Porque no se trata de ser buenos, de hacer actos que hagan que todos nos quieran y de quedar bien con todos, cediendo ante sus solicitudes y esforzándonos por dar todo de nosotros para complacer a los demás.

“Venimos a este mundo para hacer cambios y hacer la diferencia” 

Pero cuando hacemos esto hay una gran posibilidad de que incomodemos a algunos y estas personas nos desafiarán y estarán molestas con nosotros. Sin embargo si solo nos dedicamos a ser complacientes y a agradar a todos, esto significa que no hemos aprovechado la oportunidad de hacer la diferencia y que no hemos creado ningún cambio.

“No aprovechamos nuestra vida”

Para finalizar, esta parashá pasamos a un «SOD» (Secreto), sobre el código más grande que oculta la Torah desde la primera hasta la última letra… 

¿Recuerdan sobre lo que les hable en la «lección de la semana pasada» donde expliqué el código de la palabra «Lev» (לב) que se traduce como «Corazón» y el secreto que esta palabra nos revela en la Torah? (Si no viste el artículo vale la pena hacerlo en el enlace anterior).

Pues bien, esto también nos dice que si las enseñanzas de la Torah solo se quedan en nuestra cabeza y no entran en el «corazón», entonces no hemos entendido en absoluto el propósito de las mismas y tampoco hemos comprendido por qué estamos aquí encarnando una y otra vez aquí en la Tierra.

A esto corresponde la expresión «Jajam Lev», que se traduce como «Sabio de corazón»… Las personas generalmente asocian la sabiduría con la cabeza y la mente, pero realmente pertenece al corazón, pero este solo se puede hace sabio si está completamente «abierto».

Vayamos aún más profundo y desentrañemos el por qué la Torah nos hace énfasis sobre tener el corazón abierto para poder ser sabios de corazón. Para eso tenemos que dar un vistazo a la «gematria» que es la rama de la Kabbalah que nos habla de los valores numéricos que corresponden a las letras hebreas – arameas.

״ל״ (Lamed) = 30

״ב״ (Bet) = 2 

Para la palabra «LeV»/ לב = «Corazón» = 32

Y aquí es donde los números nos revelan el «SOD»/ Secreto…

32 son los senderos del árbol de la vida… 32 senderos que nos conectan entre una dimensión a otra, transportando la Luz del Creador desde los mundos superiores hasta el mundo físico. 32 senderos que nos llevan de «regreso al origen» y nos permiten explorar y conectar con cada aspecto de nuestra espiritualidad.

Los senderos son el camino, la escalera que conectan «La tierra con El Cielo».

«Y la Torah nos da la clave indicándonos que solamente con el corazón abierto accedamos al árbol de la vida y entonces podemos subir por esa escalera al Cielo»

A partir de esto la parasha de Vesot HaBrajá con la que terminamos la Torah, nos conecta con la primera parashá… Bereshit, en la que se menciona 32 veces al Creador en los actos de La Creación, mostrándonos así la relación entre una y otra lección y su pertenencia entre ambas como el principio y el fin de un ciclo que se sella y no deja fisura alguna tal como lo es el «infinito» de donde provenimos.

Al final de este libro sabemos que Moshé murió no sin antes dejar todos sus consejos, recordatorios y recomendaciones al pueblo y luego de su muerte la guía de la Luz fue entregada a Yeoshúa, quien llevó al pueblo finalmente a tomar posesiones de la tierra que Dios había prometido a sus padres.

Al terminar un libro de la Torah repetimos tres veces la palabra «Jazak» que se traduce como «Fuerza» esto nos aporta la fuerza de la sanción específicamente. Sumado a esto hacemos uso del Nombre de Dios No.20 «Victoria sobre las adicciones» para ayudarnos a vencer el lado negativo y activar nuestra «fortaleza»; pues sabemos bien que el camino espiritual no es fácil. 

Así pues, llegamos al final del 5to. Libro de la Torah «Devarim/ Deuteronomio», espero lo hayan disfrutado tanto como yo y que toda la información aquí compartida durante estos tres meses medio haya sido de mucha utilidad para ustedes.

Según el calendario Kabbalístico con la Ventana Cósmica de «Simjat Torah» terminamos este estudio y empezamos el ciclo nuevamente con el 1er. Libro de la Torah «Bereshit/ Génesis»; aquí les dejo el enlace a la «INTRODUCCIÓN» de este libro.

Jazak, Jazak, Jazak.

La Tefa.-

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