Ventanas Cósmicas…

— Para algunos «fiestas», para los que comprenden el sod «conexión» —

Quizá este tema sea el que causó en mí, la necesidad de investigar y estudiar Kabbalah… recuerdo muy bien que antes de meterme en todo esto, mi primer acercamiento fue al estudio de la Torah, viniendo de una familia católica obviamente había escuchado sobre la biblia y había tenido un breve acercamiento a ella en mis años de colegio.

Empecé a estudiar un poco y a hacer todo lo que se supone que había que hacer o mejor dicho, «lo que me decían» que había que hacer. Debo confesar que pasaron algunos años en los que de forma inconsciente y muy en la ignorancia, celebré las fiestas que se marcan en el calendario hebreo junto a las fiestas del calendario gregoriano. Para mi era como experimentar ambas culturas y pensaba que en algún punto elegiría con qué fiestas quedarme como parte de la tradición de mi propio hogar. Hasta que un día me cansé, de verdad eso de andar de celebración tras celebración requiere un gran esfuerzo, planificación y gasto, pero sobre todo tener la habilidad de ser buen anfitrión y disfrutar de mantener la casa llena de invitados, amigos y familia, para compartir las celebraciones tan importantes que indican las escrituras y además el calendario gregoriano, para continuar perteneciendo al resto de la sociedad.

Dejé de celebrar todo, dejé de preocuparme por las fechas en el calendario, no solamente por el hecho de lo cansado que era, sino porque alrededor mío, de las mujeres que lo había aprendido, yo escuchaba que en esos días pasaban milagros importantes, que era días sagrados, que grandes cambios y cosas pasaban en nuestra vida… y Ok!… eso nunca pasaba en mi caso. En mi casa lo único que pasaba en esos días de fiesta era que quedaba un gran desorden, una casa sucia, muchos platos por lavar y algunas sobras que guardar en el refrigerador. Los milagros no pasaban, la vida seguía igual, en realidad ninguna luz mágica entraba en mi hogar así como tampoco pasó nunca la llegada de Santa en Navidad, el milagro de los Reyes Magos el 6 de Enero o que me llevara la bruja en Halloween!!!

«Dejé de copiar y repetir cual loro en la jaula del patio»

Luego de esto también me alejé de la Torah, porque sentía que no sabía entenderla, me sentía un poco tonta porque no veía la grandeza de la que todos hablaban, llegué a pensar que tal vez era un lenguaje demasiado avanzado para mí. De verdad no sabía como todas esas historias de mares que se abrían, arcas que guardaban animales y viajes por el desierto en verdad podían transformar mi vida.

Así que cerre los libros y me dediqué a practicar meditación y a estudiar sobre la alineación de los chakras y las terapias alternativas jajajajaja.

En el camino, muchas dudas despertaron, el camino que seguía tampoco me llenaba al 100%, mis dudas de que Dios existía se hacían cada vez más grandes hasta que llegó mi segundo embarazo y después de él mi segunda ronda de depresión post parto.

En aquellos días de tristeza y desesperación, trataba de pasar las horas distrayendo mi mente con los libros, leí muchas novelas, hasta que los temas me empezaron a parecer aburridos y sentía que mi tiempo no era productivo, así que empecé a buscar temas más profundos, de auto ayuda como Eckhart Tolle y Jorge Bucay, uno o dos libros a la semana, los temas de auto ayuda me llevaron a los tratamientos y medicina natural y ahí entre las hierbas mágicas de las abuelitas, empezó a despertar mi curiosidad. Las plantas medicinales me curaron algo que no sabía que tenía… «el deseo por saber»… saber secretos de los que ya nadie hablaba, empecé a recordar los libros viejos que en algún momento mi abuelita me enseñaba, historias de antaño llenas de misterio, rituales mágicos y celebraciones de Luna. Poco a poco llegué hasta la Wicca y ahí entre lectura y lectura me tope con el «calendario de celebraciones», otro calendario que marcaba fechas importantes y que curiosamente tenían similitud con aquellas fiestas que las mujeres de la Torah me habían enseñado a celebrar.

Una cosa me llevó a la otra… empecé a investigar hasta que entre los hechizos y los rituales que celebraban las brujas de la Wicca, me llevaron a los «libros de alta magia de la Kabbalah».

Con un poco de miedo pero mucha curiosidad me propuse averiguar de qué se trataba esto de la Kabbalah y poco a poco pero en muy poco tiempo, de pronto todas aquellas dudas sobre la existencia de una fuerza superior a la que denominamos Dios, se fueron esclareciendo, encontré que existe un manual de instrucciones para entender al Universo, que hay un manual de vida para aprender a vivir y que es necesario conocernos a nosotros mismos para entender el sentido de la Creación misma. Empecé a entender lo que el libro de la Torah quería decir con todas sus historias, que en realidad eran códigos y que todo lo que explicaban esas fiestas en el calendario eran en realidad eventos cósmicos que ocurrían en diferentes fechas específicas a lo largo del año y que nos afectaban de maneras importantes a nivel de la consciencia y que todos esos milagros y cosas mágicas que se suponían que tenían que pasar, no iban a pasar mientras yo no entendiera qué era lo que pasaba, cómo funcionaba la tecnología cósmica y qué relación tenía todo esto con mi crecimiento espiritual.

No se trataba de lo que otras personas me podían decir, si las velas se encendían el día y la hora que era o el menú para la cena era el indicado. Nada de eso importaba si en realidad no era yo misma quien experimentaba un cambio de consciencia en esa fecha indicada y no realizaba mi trabajo espiritual día a día, así como mi proceso de introspección diario.

Bueno!, pero no quiero aburrirlos con mis historias, así que me paso de la narrativa a la explicación…

«De fiestas a ventanas cósmicas»

La Kabbalah nos enseña que durante el año existen aperturas cósmicas que ponen a nuestra disposición descargas o chorros de energía que emanan desde los planos superiores hasta el mundo físico, con la intención de que podamos utilizar dicha energía para elevar nuestra consciencia y así el entendimiento, de manera que podamos crecer hacia la evolución e iluminar nuestra parte física y vivir una vida plena libre de caos y sufrimiento; o en otras palabras… «una vida más consciente y real».

Estos eventos cósmicos se llevan a cabo en ciclos durante cada año y ha sido así desde el inicio de la creación. Los antiguos ya realizaban estas conexiones y en muchas culturas se encuentran registros de los rituales, celebraciones o actividades que se realizaban en estos días importantes.

Cabe resaltar que con el pasar del tiempo, con los cambios culturales y la manipulación de la información, mucho de esto se perdió o se confundió para muchos pueblos, sin embrago varias culturas guardan similitudes o coincidencias de estas fechas en sus calendarios, sobre todo aquellos que comparten los calendarios LuniSolares.

La religión ha jugado un papel importante en la confusión de dichas conexiones específicas, ya que con la finalidad de «desconectar» a las personas de su poder personal, instituyeron nuevos calendarios, las fechas se modificaron, los meses y cantidad de días se manipularon y los calendarios se asociaron únicamente al Sol, como haciendo de cuenta que la noche no existe. Al enfocar los calendarios únicamente en el astro Rey, restaron importancia a la Luna y al poder de la noche, que es la encargada de marcar los inicios y que a su vez permite el paso a la «Luz».

Cambios sutiles pero importantes y que hacen demasiada diferencia en cuanto a conexiones se trata. Cambios sencillos como que los días empiezan al primer minuto después de la media noche y que la semana empieza con el día Lunes; cuando en realidad nuestros ancestros tenían bien sabido que el día empezaba con la caída del sol y la semana llegaba a su fin en el día de Shabbath (Sábado) e iniciaba con el Rishón (Domingo). Se realizaron una serie de cambios de fecha en relación a las ventanas cósmicas así como la institución de celebraciones que pretendían sustituir dichas conexiones… todo esto a través del tiempo fue olvidado hasta llegar a ser ignorado, de manera que muy pocos pueblos conservaron la información pero aún así, muchos de ellos bajo la influencia de la religión, perdieron la consciencia de la conexión en sí, y empezaron a celebrar fiestas que poco a poco fueron alejándose del verdadero sentido de estos eventos que lo sepamos o no, siguen ocurriendo.

 

Los pueblos más apegados a la información antigua, son aquellos pueblos que observan tradiciones apegadas a la naturaleza, a la Tierra y al Cielo, como las tribus de indígenas americanos, sudamericanos o algunos otros grupos un poco más esotéricos y místicos como los wiccanos que conservan mucho del conocimiento Celta y que en la cultura actual les conocen como la «religión» de los brujos y brujas, etiquetas muy curiosas si entendemos el verdadero significado de la palabra «bruj@» (les prometo un post sobre re esto para otro día!!!). Así mismo algunas religiones como la Católica que aunque no acepta el uso de otro calendario que no sea el gregoriano, en su afán por convencer a los fieles de que su calendario sería igual de completo que el original, instituyó fiestas muy cercanas a las ventanas cósmicas, pero fuera de tiempo y de información para lograr hacer la conexión genuina. La religión Judía es la única que conserva el calendario fiel, pero aún así a pesar de conservar los rituales y las fechas exactas, perdieron la consciencia de las conexiones al punto en que muchos se alejan por completo de la sabiduría Kabbalística por temor a que pueda ser cuestión de «brujería».

—Y aquí aprovecho para hacer la aclaración, de que aunque el calendario Kabbalístico es el mismo que el calendario Judío, las fiestas Judías distan mucho de las conexiones cósmicas, porque cuando no existe la comprensión, el entendimiento y la consciencia necesaria, el encender una vela a la hora exacta, preparar una comida al pie de la letra o realizar una plegaria, no garantiza que haya conexión con la energía disponible.—

Un judío no siempre es Kabbalista y la diferencia entre ambos es que el judío es religioso, teme al pecado y pertenece a una sinagoga o templo religioso en donde sigue los lineamientos de un Rabino o líder religioso. Mientras que el Kabbalista no tiene religión, su templo es el Universo entero, puede o no tener un líder espiritual, que más que un líder es un maestro que le enseña cómo convertirse en su propio líder y entiende que el estudio de la sabiduría y la aplicación de la misma es un compromiso personal que tiene un impacto en el mundo entero; sabe que el pecado no existe y que el Universo funciona bajo la ley de causa y efecto, la cual no es una ley Judía, Católica o Hindú, sino una ley Universal que funciona ya sea que la conozcamos o no… como la ley de la gravedad!

En las culturas convencionales que se guían por los calendarios religiosos, se sigue un enfoque tradicional que guarda el mismo principio que trata sobre recordar, rememorar y/o rendir homenaje a algún evento aparentemente «importante» del pasado. Y así tenemos Navidad para el «nacimiento de Jesus», los días de independencia de cada país, las celebraciones de cumpleaños o muertes de personas importes para la sociedad, etc., etc., etc.

La Kabbalah se enfoca en la «conexión», es decir en la oportunidad de conectarse con las energías únicas que existen en esas fechas específicas que erróneamente llamamos fiestas. Las festividades son en realidad fechas que indican fuentes de poder cósmico que baja al mundo físico para ayudarnos a evolucionar y a las cuales podemos acceder si tenemos conocimiento de las herramientas kabbalísticas que nos sirven de enlace para hacer las conexiones

«El conocimiento es la conexión»

 

«Si no sabemos lo que está pasando no tenemos oportunidad para preparar nuestra vasija y lograr la conexión correcta aprovechando así la energía disponible».

No se trata de hacer las cosas porque así dicen que hay que hacerlo, porque así me enseñaron mis ancestros pero no entiendo por qué; sino se trata de hacerlo porque sé para qué se hace y cómo se hace y sobre todo porque a través de mi experiencia puedo comprobar que hay o no hay resultados tangibles en mi vida.

Por ello, más allá de considerar estos eventos como simples festividades, en realidad es necesario comprender que estas oportunidades que nos ofrece el Cosmos, nos empujan a la evolución de nuestro trabajo espiritual y la transformación de nuestra naturaleza humana a una naturaleza divina.

Por lo tanto, no existe tal cosa como «el Año Nuevo de los Judíos», «El san Valentín de los Judíos» o «la Navidad de los Judíos»… La Kabbalah no tiene nada que ver con la religión Judía ni con la nacionalidad. La Kabbalah enseña que existe un pueblo formado por aquellos seres humanos que recibieron en el Monte Sinaí un paquete energético compactado en un documento conocido como la Torah y que en realidad no se trató de un momento histórico, sino que es un evento que se puede experimentar cada año bajo la energía de una ventana cósmica que se abre sobre nosotros en una fecha determinada del año. Y por lo tanto cada persona que elige aceptar este sistema espiritual y utiliza las herramientas y enseñanzas automáticamente es un «Israelita». (conoce más sobre el concepto de Israel y sobre la Torah «AQUÍ»)

«La Kabbalah y las ventanas cósmicas son de y para todos, sin importar religión, cultura, raza o creencias de origen»

Cada persona que «elige» este sistema espiritual, también acepta la responsabilidad de compartir las herramientas y enseñanzas; no porque haya un contrato que cumplir, sino porque simplemente resulta ser algo tan positivo que es demasiado bueno como para no querer compartirlo.

Los sabios Kabbalistas nos enseñan que estas ventanas cósmicas nos dan la oportunidad de experimentar una transformación a nivel cuántico ya que este tipo de eventos nos permite comprender en un sólo día una lección que podría tomarnos media vida, una vida entera o incluso muchas encarnaciones.

Son herramientas espirituales que tenemos a nuestro alcance y que se repiten cada semana, cada mes y cada año.

— En este post, únicamente quiero explicar en qué consiste una ventana cósmica y algunos ejemplos. En otros artículos detallaré uno a uno a nivel más profundo de qué tratan estos eventos conforme estén por pasar en el año, para que puedan irles conociendo y si así lo desean también experimentando.—

La diferencia entre un día normal y uno con ventana cósmica…

Todo tiene que ver con la «vasija», pero a qué se refiere la Kabbalah con la «vasija»… en sentido literal, sabemos que una vasija es un recipiente, sirve para contener algo, es frágil y se puede romper. En términos Kabbalísticos el concepto de vasija es a lo que se refiere en «lenguaje de ramas», en el que se utilizan conceptos que conocemos para describir asuntos del plano superior que simplemente no podemos entender porque no los hemos visto o no los recordamos estando aquí en el mundo físico.

Por lo tanto, cuando hablamos de una «vasija» en Kabbalah, en realidadad nos referimos a «NUESTRA CONSCIENCIA», que viene siendo el único «recipiente energético» que tiene la capacidad de contener La Luz que proviene de la Fuente o del Creador.

Ahora bien… existen dos tipos de vasija; lineal y circular.

Un ser humano sin conexión espiritual posee el tipo de vasija «lineal», que consiste en una consciencia LIMITADA, con principio y fin, que ocasionalmente le permitirá contener pequeñas porciones de Luz pero por poco tiempo y de forma inconstante.

Mientras que un ser humano que ha trabajado en su conexión espiritual, logra poseer una vasija «circular», la cual es ILIMITADA, sin principio ni fin, de manera que le permite contener la totalidad de La Luz y así manifestar plenitud y estabilidad permanente en su vida.

Entendido esto, les explico que relación hay entre los tipos de vasija y las ventanas cósmicas; ya que cuando estamos en un día de ventana, dicha energía que emana del plano superior, nos da la oportunidad perfecta para evolucionar la consciencia lineal en circular y de esta forma alcanzar la transformación cuántica.

Ventanas grandes y ventanas pequeñas…

A lo largo del año se presentan distintas fechas que nos marcan las conexiones, en las cuales podemos encontrar tanto ventanas grandes como pequeñas, pero igual de poderosas, con la diferencia de que cada una de ellas permite la entrada de energías específicas y diferentes según la ocasión o el mes en el que se lleva a cabo. Todo ello dependerá de las alineaciones de los astros, los signos y los planetas regentes del mes que tengan relación con la ventana del momento; de manera que se puede determinar el uso adecuado de dicha conexión según tengamos conocimiento de lo que pasa en el Universo en ese momento preciso.

No es lo mismo conectar por medio de una ventana pequeña que con una mayor, ni tampoco conectar con una ventana simple que con una compuesta que sería la forma de describir un día de conexión que se ve potenciado por un evento especial como una Luna Nueva, Luna Llena o eclipse o incluso que dicha ventana se llevara a cabo en un Viernes 13. Así que por ello es importante tener conocimiento de lo que ocurre no solo en el calendario, sino en el cielo.

Más adelante les explicaré un poco más sobre esto…

Conozcámos las ventanas cósmicas…

Como les he venido comentando, el calendario Kabbalístico marca diferente fechas de ventanas, pero es importante tomar en cuenta que estas fechas no coinciden año con año en la misma fecha del calendario gregoriano, por lo que es importante manejar ambos calendarios en paralelo para no confundir los días de conexión. Para lo que puedes ajustar el calendario de tu celular activando la opción de calendario hebreo para que te aparezcan ambos calendarios en paralelo, como te muestro en la siguiente imagen, en la que podrás ver en números pequeños las fechas que corresponden al calendario hebreo o Kabbalista:

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Aquí puedes ver que el 12 de Agosto es el día 1 de Elul, mes correspondiente al calendario de Kabbalah.

RUEDA FIESTAS MESES Y SIGNOS

RUEDA ZODIACAL con los meses kabbalísticos y gregorianos correspondientes.

Días de conexión con ventanas  cósmicas pequeñas:

  • Todos los Shabbat del año (a partir de la caída del Sol del día Viernes hasta el atardecer del Sábado).
  • Todas las Lunas Nuevas del año.

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  • Todas las Lunas Llenas del año.

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  • Todos los Viernes 13 del año.
  • Todos los eclipses lunares y solares.
  • Solsticios y Equinoccios.

Días de conexión con ventanas cósmicas mayores:

Por orden de calendario Kabbalístico…

  • Rosh Hashaná/ Comienzo del año: 1 y 2 de Tishrei (Ago.- Sep.)
  • Yom Kipur/ Día de la Expiación, perdón y del arrepentimiento de corazón o del arrepentimiento sincero: 10 de Tishrei (Ago.- Sep.)
  • Sucot/ Cabañas: del 15 al 22 de Tishrei (Sep.-Oct.)
  • Pésaj/ Pascua: del 15 al 22 de Nisán (Feb.-Mar.)
  • Shavuot/ Fiesta de las semanas: 6 de Siván (Abr.- May.)
  • Hannukkah/ Fiesta de las Luminarias: del 25 de Kislev (Oct. – Nov.) al 2 (ó 3) de Tevet (Nov. – Dic.)
  • Tu Bishvat/ Año nuevo de los árboles: 15 de Shevat (Dic. – Ene.)
  • Purim/ Fiesta de las Suertes: 14 de Adar (Ene. – Feb.)
  • Tu B´Av/ Día del Amor entre las «Almas Gemelas»: 15 de Av (Jun. – Jul.)

En los próximos post les contaré detalladamente cada una de estas conexiones, iniciando con las ventanas pequeñas y luego pasando a conocer cada una de las ventanas mayores.

Espero el contenido de este artículo los invite a observar el calendario de una forma distinta, como una herramienta que nos ayuda a estar conectados con los acontecimientos del Cielo que nos favorecen con su energía aquí en el mundo físico.

Les deseo hermosas y poderosas conexiones.

La Tefa.-

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