Especial de Luna #2/ La Luna y nosotros…

“ Como es arriba es abajo”

La forma en la que vivimos se encuentra influenciada desde el Macrocosmos. Vivimos dentro de ciclos galácticos, solares y planetarios que tienen su microcosmos en ciclos bioquímicos, glandulares, hormonales y celulares. Todo lo que ocurre en lo que conocemos, funciona por medio del sistema de «ciclos»; incluyendo el cuerpo humano, el cual está basado en cientos de ciclos que funcionan armónicamente y al mismo tiempo entre sí y que sin nosotros notarlo se alinean con los de La Naturaleza.

“Funcionar en ciclos es la forma en la que un organismo se autorregula y se renueva”

El funcionamiento de nuestro cuerpo está vinculado a estos ciclos, todos ellos ocurren desde el Cosmos hasta lo más diminuto dentro de nuestro planeta, siendo el ciclo lunar uno de los más marcados, notorios y fáciles de comprender por su cercanía a nuestra vida diaria.

La Luna no sólo afecta los flujos menstruales femeninos como se cree, afecta también todo tipo de flujos en todo tipo de organismos, por su relación directa con el agua. Estudios sugieren que el ciclo lunar afecta la ovulación, la retención de orina, y se correlaciona con episodios de diarrea y problemas cardiovasculares y todo esto tiene que ver con el agua dentro de nuestro organismo el cual esta formado en un 72% de líquido. Así mismo nuestras hormonas como la melatonina, cortisol y la prolactina se ven afectadas por ciclos ambientales.

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Alinearnos al ciclo lunar es un sistema de “orientación”, una forma de navegar en el mundo de manera coordinada entre el mundo interno y el mundo externo.

Distinguir la cualidad específica del tiempo y movernos de manera coordinada con las diferentes fases del ciclo no sólo aumenta nuestra creatividad, dándonos la posibilidad de subirnos a las olas cósmicas; sino es también una forma preventiva de cuidado a la salud. Estamos socialmente predispuestos a trabajar y movernos de manera exhaustiva, básicamente sobretrabajamos y subestimamos la importancia de apoyar la recuperación de la mente y el cuerpo. Al final acabamos con efectos en nuestros cuerpos que no se pueden recuperar, presionamos y sobre estimulamos nuestro sistema immune a tal punto que nos llevamos al corto circuito.

La Luna nos muestra como dividir el mes en 4 etapas. Marcadas por las 4 fases básicas (Luna Nueva, Creciente, Llena y Menguante), de esta forma al fluir con la energía que se dispone en cada fase nuestra mente y cuerpo opera de forma más coordinada respecto al macrocosmos, evitando el desgaste energético y físico que sufrimos al navegar de forma desarmónica en el micorcosmos.

“La clave es alinear el ritmo del micro al macro”

De esto trata la “cronobiología”…

La cronobiología es la disciplina de la biología que estudia los fenómenos periódicos (cíclicos), o ritmos biológicos en los seres vivos. Posee especial interés, entre muchos otros aspectos, en endocrinología, neurociencia, ciencia del sueño y el estudio del comportamiento de los organismos. El eje central de la cronobiología se basa en la existencia de relojes biológicos que se crean dentro de los organismos, desde el nivel molecular al nivel anatómico y que posibilitan la ejecución de una actividad biológica en un punto temporal concreto. En los mamíferos, el reloj biológico se localiza en el  núcleo del hipotálamo y desde ahí el reloj biológico envía una señal “de tiempo” que llega a todas las células del organismo.

Brain power switch on. Strong mind concept

Para todo existe un momento perfecto, conocer y aprender a alinearnos con el ciclo lunar nos ayuda a descubrir el mejor momento para cada cosa.

Desde hace millones de años la tierra está dando vueltas a la misma velocidad y marcando el ritmo de los días y las noches de todos los seres que la pueblan. Todos los habitantes del planeta por tanto hemos ido ajustando nuestro organismo a ese ritmo. A una gran mayoría de especies existentes en el planeta, estos ciclos nos mantiene mentalmente alerta durante el día y nos prepara para el descanso nocturno.

Para el hombre antiguo era un hecho que su vida estaba ligada a los procesos astronómicos y a los ciclos estacionales que marcaban los astros. No sólo dependían del cielo y de la tierra y de su relación con la creatividad y receptividad, para cosechar sus alimentos, sino también para cultivar una vida sana física, mental y espiritualmente.

«El hombre, como parte de La Tierra, también recibe del cielo la energía que le permite crecer».

Esto era parte de la teoría que tiene como piedra angular la visión del microcosmos como un espejo del macrocosmos.

En la actualidad existen estudios científicos que presentan la relación que existe entre  nuestro cerebro y los neurotransmisores con el ciclo lunar, los cuales se ordena de la siguiente forma:

  • Primera fase lunar – «De la Luna Nueva a la Luna Creciente» – en donde toma el control el neurotransmisor conocido como «ACETILCOLINA».

Nos volvemos más sensibles, más aptos a actividades grupales y más receptivos emocionalmente. Esta semana se caracteriza por mucha energía pero no tanta concentración; las personas tienen buena energía y vivacidad por lo que resulta genial para introducirnos a nuevas ideas.

 

Se estimula el estado de consciencia, atención y aprendizaje. La capacidad de aprendizaje del ser humano mediante la percepción está mediado en gran medida por la acción de la acetilcolina, así como también el hecho de mantener la atención e incluso el nivel de conciencia. La acetilcolina provoca que la corteza cerebral se mantenga activa y permita el aprendizaje.

Este neurotransmisor tiene gran importancia a la hora de formar los recuerdos y configurar nuestra memoria, entre otras funciones.

 

  • Segunda fase lunar – «Del Cuarto Creciente a la Luna Llena» – en donde toma el control el neurotransmisor conocido como «SEROTONINA».

Esta semana se tiene mucha energía y además mucha concentración mental por lo que es ideal para la realización de trabajo creativo. La serotonina participa en numerosas funciones orgánicas, incluyendo un rol principal en la digestión, pero está sobre todo identificada con regular el estado de ánimo.

En cuanto al estado de ánimo, la serotonina juega un papel fundamental en las sensaciones de felicidad y placer. Al igual que otras hormonas, como las endorfinas y la oxitocina, está relacionada con el apego, el amor, la amistad y se libera durante el orgasmo.

Por algún motivo, si sus niveles son demasiado bajos el estado de ánimo empeora, pudiendo aparecer depresión.

 

  • Tercera fase lunar – «De la Luna Llena al Cuarto Menguante» – en donde toma el control el neurotransmisor conocido como «DOPAMINA».

La semana de la dopamina, es una semana de distracción y deseo de diversión, de involucrarse en actividades sociales y ecológicas. La dopamina neurológicamente está asociada con las experiencias y los estímulos que producen las experiencias, el placer, la recompensa y la excitación. En esta fase podemos relajarnos y disfrutar lo que hemos hecho.

Se producen sensasiones de recompensa ya que es probablemente la función principal de esta sustancia ya que la dopamina segregada en el sistema límbico permite experimentar sensaciones de placer. De este modo, cuando realizamos una actividad que nos resulta agradable nuestro cerebro libera dopamina de forma automática, la cual permite la experimentación de la sensación de placer.

 

  • Cuarta fase lunar – «Del Cuarto Menguante a la Luna nueva» – en donde toma el control el neurotransmisor conocido como «NORADRENALINA».

En esta semana nos sentimos preparados para la acción ya que una de las funciones de la noradrenalina es estimular el cerebro para la acción, incrementado la motivación la disposición para actuar, sobretodo en situaciones de estrés, que implican rápida respuesta.

Interviene en los estados de alerta y en la regulación de los estados de la vigilia y el sueño, así mismo se regula la conducta sexual.

Esta fase es ideal para planificar, ya que las ideas fluyen para indicarnos el camino hacia la acción.

faseses lunares y cerebro

Cuando vivimos en un mundo que ha perdido la sincronía, es apropiado tener en mente que mientras no hayamos creado un sistema propio seremos esclavizados por esl sistema de otro.

“Si no sabes cómo funciona el sistema que estás usando es probable que el sistema te esté usando”.

La invitación es es a abandonar el sistema impuesto por la sociedad y enfocarnos en  la observación individual y el conocimiento de uno mismo.

Hace unos posts atrás les decía, “conocer el cielo es conocernos a nosotros mismos” y es que en realidad el conocimiento no se nos ha escondido, está a la vista del que busca y tiene el deseo genuino de encontrarse.

Tardamos años en descubrirnos, vidas en entendernos y al final de nuestros años si nos va bien ya no queda más que el entendimiento atrapado en un cuerpo que apenas funciona.

El tiempo es un factor que puede trabajar en nuestra contra sino tomamos consciencia de nuestro propio funcionamiento. Entender como operar una gran maquinaria requiere entender los mecanismos minúsculos de aquello que la controla… Quizá no entiendo exactamente cómo funciona el televisor, pero entiendo perfectamente como utilizar el control remoto para hacerlo funcionar.

Nosotros somos el control remoto de La Creación, si llegáramos a entender como hacernos funcionar podemos controlar todo aquello en lo que creemos que solamente existimos.

Lo que ocurre diariamente en el cielo, es lo que ocurre en nuestro interior aunque no lo notemos, creamos o nos interesemos en ello!

 

No se pierdan el post de la Luna Llena en Capricornio, en donde les dejaré las instrucciones para que puedan recibir su «Manual de Luna» como regalo en esta semana del ESPECIAL DE LUNA!!!

La Tefa!

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