Una vida con propósito te lleva a encontrar la misión de vida.

Creo que a estas alturas, todos sabemos que no venimos de paseo a este mundo, que venimos a algo importante y específico a esta vida, todos de alguna forma intuimos que tenemos una encomienda que cumplir, que la vida no puede ser únicamente nacer, crecer, reproducirnos, envejecer y morir. Quizá esté asumiendo que ustedes se preguntan lo mismo que yo y tal ves sea yo la única que se atormenta con estas preguntas en mi cabeza.

Pero sinceramente creo que la vida tiene que ser algo mucho mas profundo que venir a sobrevivir hasta que nos llegue la fecha de caducidad. Pero entonces… ¿cómo saber qué es lo que tenemos que hacer en verdad?

Hace algunas años, tuve una de esas conversaciones que empiezan por un comentario aparentemente simple y luego terminas sumergido hasta el pelo en preguntas sin respuesta… te das cuenta que estas mas perdido de lo que creías y que es muy probable que definitivamente desconozcás el sentido de tu vida.

Peeeero… nací bajo el signo de Caprocornio y la Energía de Vida me dió la indomable característica de no quedarme de manos cruzadas cuando no encuentro respuesta. Existe algo en mi interior que no me deja dormir si no resuelvo los pendientes en mi cabeza, si no entiendo algo, es como que me dijeran que deje de respirar hasta que lo entienda; entonces para mi resulta urgente entender y no me importa cuanto tenga que esforzarme, sé que en el momento de alcanzar el entendimiento puedo pasar a la acción y entonces empieza la diversión de la experiencia, porque la realidad es que, solamente podemos aplicar en la vida práctica lo que procesamos con claridad en nuestro sistema.

Ahora, voy a lanzar una pregunta directa, que fue la pregunta en torno la cual giró mi conversación aquel día:

¿Conoces tu misión de vida?

Tarde o temprano, pasamos por un momento en la vida, en el que caemos en cuenta que tenemos un llamado a hacer algo, es probable que en ese momento en el que nos damos cuenta, ya lo estemos haciendo y lo hayamos notado porque simplemente somos demasiado felices haciéndolo, no imaginamos nuestra vida sin hacer esto que tanto nos gusta, sabemos que somos buenos haciéndolo y simplemente es algo natural para nosotros. Además no sólo nos hace felices a nosotros mismos, también aportamos a otros mientras lo hacemos, sentimos paz, alegría, emoción, inspiración, pero sobre todo «pasión».

Por otro lado, puede ser que no tengamos ni la más mínima idea de cuál es nuestro llamado, nuestra misión e incluso quizá ni siquiera sepamos que existe tal cosa!!!

Y entonces en el último de los casos, ¿qué hacemos?, ¿cómo saber hacia dónde dirigirnos?, ¿cómo encontrar el camino hacia una vida con sentido?. Son varias preguntas que podemos responder con otra pregunta…

¿Cuál es la razón por la que te levantas cada mañana?

¿Alguna vez te has hecho esa pregunta?… ¿no?

¡Pues podrías empezar a hacerlo!

Tenerlo presente es lo que nos ayuda a levantarnos con ganas y motivación, nos da una guía del camino que tomaremos cada día hacia una vida significativa, una vida con sentido y propósito. Dejamos de ser entes programados para sobrevivir día a día, robots que reaccionan sin sentir o pensar; dejamos de pasar los días sumergidos en rutinas que en vez de hacernos crecer, nos encierran en un circulo agotador que nos consume las ganas de vivir.

Pregúntate ahora mismo ¿Cuál es esa razón?, pues es a través de ella que logramos tener clara nuestra Misión de Vida!

Ahora que tenemos más claro de qué hablamos, voy a hacer una aclaración.

«La MISIÓN de vida no se alcanza sin antes conocer nuestro PROPÓSITO de vida»

La misión y el propósito de vida, son dos cosas diferentes, necesitamos tenerlo muy claro, pues sin uno no podemos llegar a lo otro. El propósito es el pre-requisito de la misión. Y en este punto, las cosas pueden parecer más complicadas de lo que pensamos; pues no sólo es probable que no conozcamos nuestra misión, sino que ahora resulta que no la voy a encontrar sin antes tener un propósito… pero La Creación funciona de forma perfecta y simple, así que don´t worry.

– El propósito de vida es el mismo para todos los seres humanos –                     «Conectarnos a la versión elevada y mejorada de nosotros mismos»

Esa versión que reside en nuestro interior, que ya está ahí y que parece muy distante únicamente porque hemos creado una brecha bastante amplia entre nuestro máximo potencial y la persona que somos hoy.

Y es que actuamos constantemente dejando las prioridades de lado, postergando y prestando atención a distractores que consumen nuestra energía y que sólo nos hacen pensar en querer descansar. Dejamos de perseguir nuestros sueños de crecer y lograr cosas grandes, maravillosas, profundas y significativas, dejamos todo de lado por la adicción a las redes, al drama, a la queja, al pesimismo, dejamos de existir en nuestra propia vida por existir en un espacio en la nube en donde buscamos que todos nos den un like para sentir que estamos vivos.

Lo cierto es que en la vida enfrentamos retos constantemente.  Según vallamos creciendo y avanzando, subimos de nivel y esto implica enfrentar nuevos retos que pueden durar periodos breves o extensos, según cada persona lo requiera para vivir su aprendizaje. De igual forma estos retos pueden ser experimentados por el camino agradable y divertido o por el contrario, transitarlos por el camino duro, complicado y no tan agradable; y he aquí, que esto dependerá del hecho de vivir o no una vida con propósito.

¿Cómo ponerle propósito a la vida?

Un tip simple pero muy muy poderoso.

Al momento de enfrentar cualquier situación, antes de actuar, hacemos una pausa tomamos un respiro y nos preguntamos: ¿qué haría en estos momentos mi versión más elevada?… En 10 segundos o menos, llega la respuesta!!!

Las respuestas siempre están dentro de nosotros mismos, las mejores y más sabias respuestas, residen en nuestra sabiduría interior, nadie sabe más de nosotros, que nosotros mismos, así que sólo es cuestión de confiar en nuestro guía interno que consiste en esa versión elevada y de tener la certeza de que todo lo que sucede es lo que requerimos para crecer y conocer lo que somos capaces de ser.

Uno puede elegir ir hacia la seguridad o avanzar hacia el crecimiento, la Kabbalah nos enseña a ir siempre hacia el crecimiento, saliendo de la zona de confort que es a donde nos guía nuestra versión más elevada, nos empuja a lo incómodo, a lo que requiere esfuerzo y dar más de nosotros mismos. El crecimiento debe ser elegido cada vez, sólo así superaremos nuestras limitaciones y miedos. Podemos elegir sabiamente sólo si nos atrevemos a escuchar nuestra propia voz en cada momento de la vida

«Ser lo que uno puede llegar ser»

¿Puedo hacer algo grande por mí y por otros?…                                                                 ¡Entonces tengo que buscar la forma de hacerlo!

La Kabbalah nos dice que hemos venido a alcanzar nuestro máximo potencial y cuando lo alcanzamos, nos convertimos en canal para traer La Luz al mundo. Éste es el sentido de la vida, negar nuestro potencial es negar nuestra esencia Divina.

– Buscar conectar con mi yo superior de forma constante y perseverante reduce el espacio de separación entre mi máximo potencial y mi yo actual.-

Si me siento sin ganas, desmotivado, sin energía (todos nos hemos sentido así en algún momento), entonces no puedo avanzar y esto no me permite manifestar una mejor realidad; y peor aún, si no hago nada al respecto estoy ampliando el espacio de la NADA que me separa con mi yo superior y como resultado, mi vida estará destinada a ser mediocre.

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Del propósito a la misión…

«La misión es eso que sólo nosotros podemos hacer de manera única y especial», pero para conocer nuestra misión, necesitamos tener un alto conocimiento de nosotros mismos. Tener claro quién soy, qué quiero y a dónde quiero llegar.

Un ejemplo simple:

Hablemos de huevos para el desayuno :)…

Yo tengo una forma particular de preparar huevos revueltos, sólo sal y bien batidos, muy básicos pero que de alguna forma me quedan delis. Por otra parte mi esposo prepara los huevos revueltos muy elaborados, con cierto sazón y mucho más condimento del que yo uso, le encanta agregarles queso y aunque yo no los preparo así, también le quedan delis, diferentes a los míos pero exquisitos. Luego aparecen los huevos de mi suegra… con un toque muy de mamá, mas elaborados aún, ella le agrega cosas que yo no le agregaría no porque no me guste sino porque no se me hubiera ocurrido, y entonces tenemos una tercera opción de los mismos huevos revueltos para el desayuno que resulta espectacular!

Si esta fuera nuestra misión, podríamos decir que los tres venimos a hacer huevos revueltos a esta vida, huevos revueltos para compartir en un desayuno familiar, cada uno de forma única y diferente. Son solamente huevos revueltos, qué clase de misión podría ser esa… pero cuando se trata de preparar el desayuno de la familia estás haciendo mucho más que huevos revueltos, estas creando memorias y dejando tu huella en cada una de las personas que se sientan a la mesa contigo a comer esos huevos que preparaste.

¿Entiendes mi punto?, no es que mi misión de vida sea preparar huevos revueltos jajaja, pero el ejemplo es para ilustrar la idea. Puede ser que muchos vengamos a hacer una misma tarea pero cada uno lo hará de forma diferente, con un toque que sólo nosotros podemos darle y eso es lo que lo hace tan importante, además del hecho de que no venimos a hacerlo sólo por nosotros, sino para compartirlo con el mundo que nos rodea.

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Tips para conectar con tu Misión.

Decía uno de mis profesores del colegio: «el que no pregunta no aprende».

Y es que sólo encontramos respuestas si formulamos preguntas, así que acá les dejo una lista de preguntas clave y otras herramientas que resultan muy útiles a la hora de emprender la búsqueda de nuestra misión de vida.

*Recordatorio: «para llegar a la misión necesitamos vivir con propósito»

– Primer parte: Preguntas clave

  • ¿Si tuviera todo el tiempo y dinero del mundo, que haría?
  • ¿Qué amo hacer? (Lo amo tanto que podría hacerlo por tanto tiempo sin cansarme o aburrirme, podría trabajar haciendo esto y no sentiría que trabajo…)
  • ¿Cómo quiero ser recordado? (Incluye todos los aspectos de tu vida, personal, familiar, pareja, profesional, social, etc.)
  • Si pudieras viajar en el tiempo y tu yo del futuro visitara a tu yo actual ¿qué te dirías?
  • ¿Cómo te quisieras ver en 5 o 10 años?

– Segunda parte: Completa la frase

  • Pierdo la noción del tiempo cuando estoy haciendo…
  • Me inspiro cuando…
  • Me siento realmente vivo cuando…
  • De niño me apasionaba…
  • Si fuera imposible fracasar, me dedicaría a…

– Tercera parte: Escribir

  • Escribir tus ideas y pensamientos, es una excelente forma de conocerte a ti mismo y de poder ver cuánto has crecido con el pasar del tiempo, re leer mas adelante lo que escribes te permite ver como maduran tus ideas, darle forma a tus metas y te ayuda a manifestar de la idea a la acción.

 

Realiza los ajustes necesarios, evalúa si tienes una razón que hace que te levantes cada mañana y si no la tienes, ponle propósito a tu vida, verás como ya no te quejas tanto cuando el despertador suena… pregúntate constantemente que haría tu yo más elevado para resolver o proceder con lo que tengas que hacer, elige el cambio y esfuérzate por salir de tu zona de confort para crecer sin miedos y acercarte cada día más a tu misión de vida. Y si ya la encontraste, te deseo certeza para vivirla, disfruta y comparte!

 

Les deseo un maravilloso inicio de mes.

Namasté

La Tefa.

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