Hablemos de Meditación…z

Esta es la vía que me llevó a la curiosidad… Cómo el simple acto de respirar y estar presente mientras lo hago me puede llevar de viaje al interior de mí, al reencuentro cara a cara conmigo misma…

Sabemos que el universo funciona a través de energía y que la energía se expresa por medio de vibraciones en diferentes frecuencias; estas ondas de energía o vibraciones al tener contacto con otras ondas, generan nuevos patrones que van transformando «el todo». La física cuántica ha demostrado que somos seres vibrantes y que al interactuar con las vibraciones de otros seres,  hacemos posible la evolución. 

Cada uno de nosotros emite y absorbe vibraciones, es decir, emitimos información hacia «el todo» y recibimos información desde «el todo». Para emitir utilizamos la mente y para recibir, los sentidos perceptivos (vista, oído tacto, químico y la intuición.

El problema es que la mayoría de las personas están continuamente en “modo emisor”, es decir, pasan su tiempo pensando, incluso cuando no les hace falta hacerlo, muchos hemos sentido la necesidad de utilizar nuestra mente sin descanso, sin pararse a observar que la mayoría de los pensamientos son repetitivos. Díganme si me equivoco, pero cuantas veces se han sorprendido creando una película completa interpretada por ustedes mismos?… con diálogos completos, escenas de amor, drama, acción y hasta terror con todo y efectos especiales!… Muchos podríamos vender nuestros pensamientos a una productora de cine y hacernos millonarios con la cantidad de películas creadas en nuestra mente.

Lo que yo no sabía antes de entrar en el mundo de la meditación es que todos estos pensamientos inútiles solo bloquean la recepción de la información que llega desde «el todo» y a su vez, provoca cortos circuitos en nuestro ser alterando nuestro termostato emocional, provocándonos tristezas, angustias y stress innecesario.

Estos cortos circuitos funcionan de la siguiente forma: nuestra mente actúa como una máquina del tiempo cuando nos transportamos al pasado por medio de nuestros pensamientos. En estos viajes tendemos a vivir nostalgias, o sentimientos de reproche por «no haber hecho lo que debimos hacer», o «por no haber dicho lo correcto cuando debimos hacerlo», todos estos sentimientos nos provocan bajas en la temperatura. Por otro lado, cuando nos transportamos con nuestro pensamiento al futuro, hacemos viajes que recopilan angustias, temor a lo desconocido, incertidumbre y ansiedad por no saber con exactitud como resultarán las cosas en un futuro cercano o lejano y ésto nos provoca subidas de temperatura y el constante cambio de temperatura termina por averiar nuestro termostato provocando stress y/o depresiones.

La solución, obviamente, es aprender a situarse en “modo receptor”, dejando de viajar al pasado y futuro situándonos en el presente… El «ahora». Para ello, en primer lugar hay que aprender a observar la mayoría de pensamientos que emite nuestra mente, comprobar su utilidad nos lleva a perder el miedo a dejar de pensar, a parar la mente, y nos permite acceder a otro nivel de consciencia, en el que ya no somos lo que pensamos sino que somos observadores de lo que pensamos; en el que ya no somos mente sino la consciencia que la observa y de esta manera nos convertimos en dueños de nuestros propios pensamientos.

Entonces observamos que los pensamientos surgen, como humo en nuestra consciencia, y si no les prestamos atención se desvanecen y observamos que, entre uno y otro pensamiento, existe una pequeñísima pausa, un «no-pensamiento» y observamos que podemos prestar nuestra atención a esa pausa de «no-pensamiento»  y nos damos cuenta de que es por ahí por donde nos llega la información desde » el todo». Con el tiempo y la práctica constante estos espacios de «no-pensamiento» se hacen mas constantes y amplios.

Mi conclusión después de practicar diferentes tipos de meditacion de los cuales compartiré un poco en otro post,  es que la meditacion es la manera correcta de orar o rezar, al menos para mi, de encontrar respuestas y soluciones de manera directa sin la acción de pedir compulsivamente y no obtener respuesta inmediata!

Les comparto el enlace a la organización «El arte de vivir», lugar en donde podrán aprender a meditar y obtener más información sobre el tema: https://www.facebook.com/elartedevivirgt

Amor, luz y sabiduría para todos… Námaste!

Stefanie.

Deja un comentario